viernes, 28 de junio de 2013

Apuntes sobre feminismo.


Compartimos la experiencia del Congreso Nacional del Partido Obrero Socialista celebrado los pasados 22 y 23 de junio en la Ciudad de México.


Presentado al XV Congreso Nacional del Partido Obrero Socialista. 
Eréndira Munguía Villanueva.

Nuestra organización, como muchas otras organizaciones hermanas, tiene una aplastante mayoría masculina en sus filas, y aún más, las madres son minoría dentro del conjunto de mujeres integrantes del partido. Este es un síntoma grave de que algo no se está haciendo bien, pero a la vez nos abre la oportunidad de mejorar nuestra organización en diversos aspectos. ¿Cómo llegamos a esta situación y cómo superarla? Las causas que han puesto en desventaja a las mujeres dentro de la sociedad son de una naturaleza compleja, es decir, son diversos factores combinados, puede ser que algunos sin descubrir todavía, de origen biológico hasta cultural, que se relacionan entre sí de formas difíciles de explicar. Ocurre lo mismo en cada comunidad, ya sea geográfica, académica o política, aunque con ciertas particularidades propias del entorno. Es por esto que debemos avanzar de manera constante para curarnos de la enfermedad que nos achaca y poder superar los síntomas. Por compleja que parezca la situación, un análisis constante sobre lo que entendemos por género, el reconocer los problemas asociados a este y la realización de acciones para revertirlos promete ser una ocasión de fortalecer nuestra organización, quizás de maneras que aún no imaginamos.

¿Qué es el género? ¿Qué significa ser hombre, ser mujer? ¿Qué es lo femenino, qué lo masculino?


El género es una construcción social que se construye a partir del sexo. En general las personas nacen con genitales que corresponden o a un macho o a una hembra, aunque hay una pequeña parte cuyo sexo no está bien definido al momento del nacimiento. Pero el género es otra cosa, se refiere más bien a las conductas ligadas al sexo, identidad o preferencia sexual que cada persona tiene: Un ejemplo son los roles asignados a mujeres y hombres dentro de una sociedad: “las mujeres en Juchitán controlan el mercado”, “el futbol es cosa de hombres”, “el muxe es el que acompaña a la mamá” son ejemplos de roles de género. Estos roles varía de una sociedad a otra, dependen de factores como la cultura y la economía de las poblaciones. En cuestiones de género hay cosas que cambian de una sociedad a otra, y cosas que son constantes en la mayoría de las sociedades. Una de las constantes es la idea de que las mujeres tienen mayor responsabilidad y deseo de encargarse del cuidado de los hijos, muchas veces la gente justifica esta asignación social basándose en la creencia de que existe un instinto maternal innato, pero esto es falso, la psicología y biología han descubierto hace décadas que tal instinto no existe en las hembras humanas[i], lo cual quiere decir que efectivamente estamos hablando de una construcción social.

Las diferencias de género no tienen por qué ser malas a priori, pero cuando impiden a los miembros de una sociedad realizar sus deseos o satisfacer sus necesidades, entonces es bueno plantearse si estos roles de verdad ayudan al funcionamiento de la sociedad en conjunto o si más bien perjudican y sería mejor intentar cambiarlos. Esto resulta en general una tarea muy difícil, como sociedad a menudo nos es más fácil modificar necesidades biológicas que cambiar conductas sociales, la ciencia es tal que es posible alimentar a un bebé con leche en polvo, pero no ha sido posible que los hombres se encarguen de dar el biberón a los hijos[ii]. Pero si detectamos que estos cambios son necesarios es una buena idea tratar de impulsarlos, no imponiendo lo que nosotros creamos “más correcto”, sino abriendo espacios de discusión y acción para que las propias personas vayan encontrando mejores formas de aceptarse a sí mismas y de relacionarse con los demás, de manera que sus roles no choquen tan violentamente con sus intereses o necesidades.

Situación objetiva de las mujeres.


Otra cosa que es constante en las sociedades es que las mujeres se encuentran en situaciones más precarias que los varones, trabajan más y ganan menos, tienen menos libertad para decidir sobre su destino e incluso sobre su cuerpo, tienen menos acceso a los espacios de toma de decisiones (desde la familia hasta el gobierno), etc. Por esto decimos que existe una opresión relacionada al género en las sociedades actuales, alrededor del mundo las mujeres son oprimidas, aunque el nivel de opresión depende de cada sociedad, la opresión de género es una constante.

Reconocer las formas de reproducción del capitalismo a través de la familia.

Sabemos que hay otro tipo de opresión constante en la mayoría de las sociedades, la que imprime el capitalismo a la clase trabajadora. Sumando esto tenemos que en la mujer trabajadora recae al menos una doble opresión, una doble explotación. El capitalismo echa mano de todo lo que está a su alcance para mantenerse como sistema dominante, y en particular lo ha hecho con la situación desventajosa de las mujeres. La opresión de las mujeres es anterior al capitalismo, pero la sociedad capitalista ha reforzado ciertas creencias erradas que perpetúan esta opresión de género porque le sirve de herramienta para mantener las cosas como están. Un ejemplo es la familia, la idea de que a las mujeres les corresponde el trabajo doméstico, que no deben exigir remuneración por éste y que si quisieran un pago deben de realizar dobles jornadas. Engels decía “La familia individual moderna se funda en la esclavitud doméstica franca o más o menos disimulada de la mujer, y la sociedad moderna es una masa cuyas moléculas son las familias individuales.” Es por esta razón que la cuestión de la mujer debe ser entendida y retomada por los socialistas, porque la opresión de género es uno de los pilares que mantienen al capitalismo como sistema dominante. No estamos diciendo que la emancipación de la mujer traerá consigo la justicia social en otros ámbitos ni viceversa, pero reconocemos que luchar por esta emancipación es una tarea socialista fundamental, esto es lo que significa reivindicarse como socialistas feministas.

¿Qué pasa cuando las organizaciones no toman en cuenta la importancia del feminismo?


En relación a la reciente crisis del SWP en Inglaterra, uno de los partidos trotskistas más grandes y con mayores logros en el mundo, el cual se disolvió a partir un caso de denuncias de abuso sexual en donde la dirección maniobró para proteger al acusado, el FSP, organización hermana, declara:  “Cuando un partido político es incapaz de involucrarse y no abrazar una lucha democrática central, tal como el surgimiento de las mujeres a escala mundial, las consecuencias son desastrosas, tal y como lo muestra lo ocurrido en el SWP. Es aún más notorio cuando el partido es trotskista ya que uno de los principios fundamentales del trotskismo es tratar de entender la relación entre las tareas democráticas inconclusas de nuestro tiempo y la revolución socialista.”[iii]
Y es que en el debate del caso del SWP se puede entrever por un lado una falta de democracia interna en este partido no sólo para con sus integrantes mujeres sino en general, y por otro lado una falta grave en la revisión de sus conductas internas para con sus integrantes mujeres, una ceguera deliberada para hacer a un lado las opiniones contrarias a las del CC con argumentos ligados a conductas de género de las compañeras y las cuales eran ajenas a su labor partidaria, es decir, con argumentos sexistas se quiso acallar las disidencias.

Es sano para una organización abrazar el feminismo.


Así el feminismo nos ayuda (ojo, ayuda, no resuelve complemente los problemas) a las organizaciones en dos sentidos, uno es la observancia de la democracia interna, y el otro es que contribuye a la consolidación del programa. Estos dos tipos de acciones que corresponden a dos tipos de necesidades las podemos clasificar en categorías usadas por el feminismo moderno: el trabajo dirigido y la transversalización. Estas categorías son muy generales y deben reformularse para ser usadas en situaciones concretas, en nuestro caso al partido.

“Trabajos dirigidos. Algunos ejemplos [de estas acciones] incluyen apoyo a la formación de organizaciones de mujeres, fomento de espacios propios para la formación y creación de competencias, además de la colectivización de problemas de las mujeres, paso fundamental en su empoderamiento. Asimismo, abarcan programas dirigidos específicamente a los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de las mujeres.

“Transversalización de género. [Se define como] un proceso [más que como una acción] que pretende integrar, dentro de una organización, una perspectiva de justicia de género en el centro o núcleo de todos los aspectos del trabajo de desarrollo, tanto interno como externo. Implica un alto nivel de capacidades por parte del personal de la organización, además de la estructura organizativa necesaria para mantener la perspectiva de justicia de género en el ‘corazón’ del trabajo y asignar los recursos que requiere la implementación de procedimientos, políticas y programas de manera coherente con un marco de justicia de género. La meta es que la transversalización de género contribuya, tanto a nivel interno como al nivel de programas de una organización, a la transformación integral hacia la justicia de género.”[iv]

La sugerencia es avanzar paralelamente tanto en trabajos dirigidos como en el proceso de transversalización, los cuales no son ajenos sino que se refuerzan uno con otro. Esto implica que busquemos cuáles son nuestras necesidades de género dentro del partido, para hombres y mujeres, y entre todos impulsemos acciones que creamos que puedan satisfacerlas.

Como todos estos conceptos son nuevos, iremos teniendo un mejor entendimiento de ellos poco a poco y así podremos adecuarlos a nuestro caso y sacarles jugo. Un primer acercamiento nos dice que una de las necesidades inmediatas como integrantes mujeres en el POS es el acceso a los espacios, por un lado el poder asistir a las reuniones y por otro el formar parte de los comités. Una propuesta para satisfacer estas necesidades es, como refiere el documento de balance, es imponer una cuota de género para el CC. Otra propuesta, que retomamos del FSP, es la conformación de un grupo de mujeres al interior del partido[1] el cual por ejemplo sea una primera instancia a la cual acudir si nos vemos envueltas en un caso de violencia de género en alguna de sus facetas, económica, emocional, sexual, etc. ya sea dentro o fuera de las actividades del partido, para poder discutirlas desde una perspectiva científica y marxista. Parece que hasta este momento no hemos emprendido acciones de transversalización, es decir, nuestra organización está en la etapa de buscar nuestras necesidades estructurales de género dentro del partido, así que esta sería por lo pronto nuestra tarea en este sentido.


ANEXO

Discusión del congreso en el punto de feminismo.

Se reivindica el estudio de los problemas de las mujeres desde un punto de vista científico, incluyendo no sólo los aspectos biológicos sino los culturales, económicos, etc. Se observa que hay una necesidad de empatar la situación objetiva de las mujeres con las actividades de la militancia, esto quiere decir una adaptación de ambas partes, un esfuerzo real por cambiar nuestros roles como mujeres para satisfacer nuestros intereses partidarios, pero a la vez cambios en la organización para evitar que nuestra militancia entre en conflicto con las tareas que como mujeres no podemos o no deseamos abandonar. Estas acciones deberán estar enfocadas a la integración de más mujeres a nuestra organización, esta necesidad de integración ya la han observado las instituciones burguesas con lo cual a este respecto tenemos cierto retraso, pero esta integración se hará en nuestras filas siempre desde una perspectiva de clase. La integración se refiere también a ir impulsando a las mujeres para asumir puestos de decisión dentro del partido con la plena confianza de que pueden realizar el trabajo tan bien como los compañeros varones. El punto de partida para la planeación y realización de estas acciones debe ser el que las mujeres no son el ‘sexo débil’ sino un género oprimido. Los cambios hacia el feminismo del partido deberán reflejarse en los balances posteriores, así como en contactos con mujeres de otras organizaciones afines, pero sobre todo en la conceptualización del partido como herramienta de los sectores más oprimidos de la clase trabajadora para su emancipación, por ejemplo, el sector mujeres, comunidad LGTB, etc. Para todo esto es necesario revisar a cada paso el impacto de las actividades que realicemos, así como tomar en cuenta las acciones que se han realizado en el pasado en esta dirección y hacer un balance sobre éstas.

Resolutivos para el punto de feminismo.


Reivindicar el feminismo como eje central del programa del partido, lo que implica tomar acciones formativas en este sentido.
Imponer una cuota de género de al menos dos mujeres para el CC.[2]
La realización de un encuentro de mujeres con organizaciones afines.
Discutir la posibilidad de un grupo de mujeres al interior del partido.




[1] El Congreso decidió estudiar esta propuesta para clarificar cuáles serían las tareas de dicho grupo así como sus características organizativas.
[2] El Congreso decidió estudiar esta propuesta para clarificar cuáles serían las tareas de dicho grupo así como sus características organizativas.




[i] Inteligencia y afectividad. Piaget, J. Argentina: Aique 2005.
[ii] La perspectiva de género. Marta Lamas. Revista de Educación y Cultura de la sección 47 del SNTE.
[iii] El feminismo y el abuso sexual en el Partido Socialista de los Trabajadores de Gran Bretaña. Freedom Socialist Party. http://www.socialism.com/drupal-6.8/?q=node/2143
[iv] A Guide to Gender-Analysis Frameworks. Candida March, Inés A. Smyth, Maitrayee Mukopadhyay. Oxfam Publications 1999.

domingo, 19 de mayo de 2013

Pour qui tu danses?

Aquí la traducción al francés de "¿Y tú para quién bailas?" Muchísimas gracias a la traductora, una talentosa mujer en ciencia que tenemos la fortuna de conocer, Silvia sos grande.



Est-ce que je vous ai déjà dit que j'aime danser? Je pense que oui... enfin, cette fois je suis un cours de danse orientale. L'une des difficultés d'apprendre une nouvelle danse populaire c'est que, on se basant sur un rythme qui nous est étrange, on doit imiter des mouvements  qui ont été  associés à la musique de façon naturelle par quelqu'un qui pendant toute sa vie a écouté ce genre de rythme. Il faut en même temps lever le pied au rythme, bouger les hanches et les épaules, faire des figures avec les mains, et comme si cela ne suffisait pas, il faut faire attention aux variations de la musique pour en faire autant avec les mouvements. Normalement on y arrive après quelques séances, mais l'effort nous fait finir avec une grimace au lieu d'une belle sourire de danseuse heureuse. C'est à ce moment où le prof o la prof de n'importe quelle danse dit "on danse aussi avec le visage; souriez, flirtez, levez le visage". Ma prof de danse orientale insiste beaucoup à ce sujet; elle fait très attention à toutes, aussi bien en groupe qu'individuellement : "¡Eréndira, on danse aussi avec le visage!", donc on fait l'effort "extra" de sourire. La dernière séance, après plusieurs rappels individuelles, elle nous a expliqué ce que pour moi a été vraiment une révélation (il faut clarifier que le course est que pour les filles) :

"Les filles, comme vous voyez, ceci c'est une danse très sensuelle; chacune danse pour soi même, donc il faut se séduire soi même. Alors, regardez vous dans le miroir; il faut que ça vous plaise ce que vous voyez, si vous vous sentez séduites ça veut dire que vous êtes sur le bon chemin."

Toutes les filles nous sommes regardées dans le miroir et nous sommes souries à nous mêmes, il y en avait qui s'est rapprochée pour mieux se regarder. C'est ici que la magie s'est lâchée; avec l'idée de séduction mise dans la tête (au moins pour moi) c'était beaucoup plus facile de garder la posture, et de mieux définir et harmoniser les mouvements. Je suis sortie de la séance en réfléchissant sur cette philosophie de la danse orientale, et je n'ai pas pu éviter d'imaginer d'autres applications. Oui, une conversation, les danses en couple, la séduction, le sexe, engagent pas juste soi même, mais ils engagent certainement soi même. À vrai dire, on peut pas savoir exactement ce que notre partenaire sent émotionnellement ou physiquement, on peut juste savoir ce qu'on sent soit même, et si on se sent séduite c'est parce qu'on a fait quelque chose de bien. Bien sûr qu'il ne s'agit pas d'obtenir du plaisir aux dépens d'un autre; si ce que tu fais te fait du bien mais il va nuire à ton partenaire alors il y a quelque chose qui va pas, donc il va falloir faire des aménagements. Mais ça ne fait de mal a personne quand on danse une bonne cumbia, même si on connaît que le pas de base et quelque tour timide, et même si ton partenaire aimerait bien que tu déchires quand tu secoues les fesses: "Si ce que tu fais te séduit, tu es sur le bon chemin".

C'est comme ça qu'un cercle vertueux est crée: puisque ce que tu fais te donne du plaisir, tu es motivée à t'excercer, donc tu amélioreras et tu auras plus d'outils pour mieux te faire plaisir. Bien qu'on le sait, dire "on se fout de ce que les gens pensent" c'est plus facile à dire qu'à faire pour quelques personnes (moi incluse). Par contre, ce que je crois vraiment c'est qu'on peut apprendre à s'aimer soi même suffisamment pour apprécier notre propre opinion à sa juste valeur. Un exemple un peu rudimentaire c'est le sexe entre deux personnes; ce que tu sens représente au moins le 50%, et il n'y a pas de raison à priori pour penser autrement.

Tout compte fait, nous les filles du cours de danse orientale ne sommes là que pour danser dans notre salle de danse, mais pour apprendre des mouvements et pour s'amuser les mettant en pratique une fois l'occasion arrivée. Une chose est très claire: se séduir soi même est essentiel pour l'apprentissage. Donc, ne posons pas tout le poids de notre plaisir sur le dos de notre partenaire; prenons conscience de la valeur et de la nécessité de prendre en charge nos propres sensations, même si ça ne depends pas que de nous. En plus, en prenant la responsabilité de notre propre plaisir, on peut modifier des choses qu'on n'aime pas sans compter que quelqu'un le fasse pour nous.

D'ailleurs, j'ai souvent entendu dire "je ne danse pas parce que je connais qu'un ou deux tours". Tourner ne devient indispensable que si tu es une toupie ou si tu veux gagner une compétition de danse à la télé; même dans ce cas là, les meilleurs couples (et ça je le sais de première main) ne sont pas ceux qui tournent sans cesse, mais ceux qui montrent le plaisir de danser au rythme. La recommandation est, donc: monte le volume et surtout essaie de te séduir toi même.

jueves, 9 de mayo de 2013

¡Feliz Día de las Madres!


Felicitamos a todas las mamás, les mandamos un abrazo grande. Recordamos que el trabajo de cuidados que se realiza dentro de los hogares es un trabajo necesario y valioso para el funcionamiento de la sociedad. Seguiremos luchando porque tanto la maternidad como la paternidad sean decisiones que se puedan tomar de manera libre e informada, y porque los centros de trabajo y cualquier otro espacio provean las condiciones adecuadas para ejercerlos.

Aunque la fecha se haya instaurado en México dentro de una dinámica reaccionaria hacia el movimiento feminista postrevolucionario, podemos aprovechar su arraigo en el imaginario colectivo para replantearnos lo que significa ser madre y los retos para establecer una nueva cultura de la maternidad más acorde a nuestras necesidades y deseos. Aquí un poco de historia sobre el ayer y el hoy de esta celebración (el artículo es del 2012):
"10 de mayo, ayer y hoy", de Marta Lamas.

¡Feliz Día!

Cuantificando la Inequidad.


Recordemos la pregunta que nos atañe ¿Por qué las mujeres seguimos encontrando dificultades específicas para desenvolvemos en las esferas académicas, y cómo resolver esto?

El primer paso es hacer visible de qué dificultades estamos hablando, en dónde se notan o cuáles son los síntomas de una diferencia concerniente al género en la academia. La revista Nature nos da en su edición dedicada a las mujeres en ciencia herramientas para comenzar a visualizar esto. En esa ocasión queremos invitar a la lectura de "Inequality quantified: Mind the gender gap" de Helen Shen.

En este reporte podemos ver primero la diferencia en números entre hombres y mujeres en la academia en Estados Unidos, así como la diferencia de salarios, para los años entre 1973 y 2008. Es de notar que las disciplinas con mayor diferencia en el número de hombres y mujeres con doctorado empleados en la academia son las ingenierías, física y matemáticas.

"Uno de los problemas más persistentes es que una fracción desproporcionada de mujeres calificadas abandonan la carrera científica en las primeras etapas." Se reporta que una posible causa de esto es la falta de modelos a seguir. Un problema ligado a este es que muchas mujeres optan por no postularse a puestos de mayor definitividad. Otro hecho notable es que  al parecer las mujeres que tienen en sus planes de vida tener hijos interrumpen su carrera académica con mucho más frecuencia que hombres en las mismas circunstancias.

En cuanto al financiamiento para la investigación que reciben las mujeres en comparación con los hombres los datos varían considerablemente por región geográfica y disciplina. Pese a que los números muestran que las mujeres siguen recibiendo menor remuneración que sus colegas varones, sigue siendo difícil encontrar evidencias de que exista discriminación de hacia las mujeres en este aspecto. Uno de los pocos trabajos al respecto es el estudio de Jo Handelsman que hemos reseñado anteriormente. En Estados Unidos la brecha salarial más crítica ense encuentra en física y astronomía, donde las mujeres perciben salarios en promedio 40% más bajos que sus compañeros hombres.

El artículo expresa en lo que hemos insistido antes, que la problemática de género, aún restringiéndonos a la academia, es un problema complejo y que seguramente habrá que atacarlo desde diferentes frentes. Los datos sugieren que de alguna manera las mujeres tienden a una actitud derrotista hacia sus carreras con mayor frecuencia que los varones, con lo cual no queremos de ninguna manera dar a entender que sean culpables de los problemas que enfrentan. Una pregunta que regresa es ¿por qué estas brechas son más marcadas en la ciencias exactas que en las humanidades? Si consideramos que antes de comenzar los estudios universitarios todos recibimos en promedio la misma educación tanto en los colegios como en los hogares ¿qué está haciendo la diferencia dentro de las universidades y los centros de investigación?

Algo que se me ocurre, por ahora solamente como una opinión, es que es posible que las estudiantes de carreras como psicología o ciencias sociales estén encontrando herramientas que les permitan continuar sus carreras de manera más eficiente, y que este "algo" puede estar faltando en las carreras como ingeniería o ciencias exactas. Esperamos encontrar herramientas que nos permitan formular una hipótesis en este sentido y abordarla en entradas posteriores.


domingo, 5 de mayo de 2013

¿Y tú, para quién bailas?


¿Ya les conté que me gusta bailar? Creo que sí… bueno, pues ahora estaba en la clase de danza árabe. Una de las dificultades de aprender un nuevo baile popular es que con base a un ritmo para uno más o menos desconocido, se deben emular movimientos que fueron asociados a la música de manera natural por personas que posiblemente lleven toda la vida escuchando este tipo de cadencia. Así que al mismo tiempo hay que levantar el pie al ritmo, mover la cadera, sacudir los hombros, hacer figuras con las manos y por si fuera poco estar pendiente a los cambios en la música para hacer alguna variación de todo lo anterior. En general uno lo logra con unas cuantas sesiones de práctica, pero el esfuerzo hace que una termine con cara de pujido en vez de una bonita sonrisa de bailarina feliz. Es entonces cuando el profesor o profesora de danza (esto en cualquier danza) dice “también se baila con la cara, sonrían, pongan ojos coquetos, levanten el rostro”. Mi maestra de árabe nos lo recuerda bastante y de hecho está pendiente de cada una de nosotras y nos hacía la recomendación individual: “¡Eréndira, también se baila con la cara!”, y entonces una hacía el “esfuerzo extra” de sonreír. La clase pasada después de varios recordatorios individuales tuvo que explicarnos lo siguiente que fue de plano una revelación, cabe aclarar que la clase es sólo para que la tomen mujeres:
“Miren chicas, este como pueden ver es un baile muy sensual y como ven cada una está bailando para sí misma, entonces este baile se trata de seducir pero de seducirse a ustedes mismas. Así que véanse en el espejo, tiene que gustarles lo que ven y si se sienten seducidas es que lo están haciendo bien.”

Todas nos miramos y sonreímos a nosotras mismas, algunas hasta nos acercamos al espejo para vernos mejor. Y entonces la magia comenzó, con esto de seducirse a una misma en mente (al menos para la que escribe) fue mucho más fácil mantener la postura, marcar mejor los movimientos y armonizarlos. Salí de la clase pensando en esta parte de la filosofía del baile oriental y no pude menos que imaginar otras aplicaciones. Sí, una conversación, los bailes en pareja, la seducción, el sexo, se tratan no sólo de uno@ mism@, pero seguramente también se tratan de un@ mism@. La verdad es que no podemos saber a ciencia cierta lo que nuestra pareja siente ni emocional ni físicamente, sólo podemos estar seguros de lo que nosotros sentimos, y si nos sentimos seducidos por nosotros mismos debe ser porque algo estamos haciendo bien. Por supuesto se entiende que no se trata de obtener placer a pesar del otro, si lo que estás haciendo te produce placer a ti pero daña a tu compañer@ entonces algo va mal,  un@ u otr@ tendrán que cambiar algo. Pero por ejemplo qué daño puede hacer el que un@ aproveche plenamente del disfrute que provoca en un@ mismo bailar una buena cumbia, aunque sepas sólo el paso básico y alguna vuelta tímida y aún si tu pareja desearía que fueras un profesional de la movida de bote: “Si lo que haces te seduce a ti mism@ es que algo estás haciendo bien”.

Así se crea un círculo virtuoso, como lo que haces te da placer, te dan ganas de intentarlo de nuevo y eventualmente mejorarás, tendrás más herramientas que te permitirán disfrutar mejor. Y es que aunque en teoría sepamos esto, para algunos (al menos para la que escribe) el “no importa el qué dirán” es una frase más fácil de decir que de poner en práctica. Lo que sí creo fuertemente es que podemos aprender a querernos a nosotros mismos lo suficiente para valorar nuestra propia opinión en una medida más justa. Por poner un ejemplo tal vez algo burdo, en el sexo que sólo se trata de dos personas (en general), lo que tú estás sintiendo cuenta, por lo menos, en un cincuenta por ciento, y no hay a priori una razón para pensar distinto.

Finalmente las chicas de la clase de árabe no vamos sólo para bailar en ese salón de estudio, sino para aprender pasos y llegada la ocasión de escuchar música oriental poder disfrutar mejor de los movimientos que realizamos; pero algo nos quedó claro, seducirnos primero a nosotras mismas es necesario para este aprendizaje. No pongamos pues toda la carga de disfrute en hombros del otro, seamos consientes de que atender nuestra propia sensación es valioso y necesario, aunque no se trate sólo de nosotr@s. Esto además nos sirve para sabernos responsables de nuestro propio disfrute, así si algo no nos gusta poder cambiarlo nosotros mismos, sin esperar tanto que los demás lo hagan por nosotros.

Por cierto he escuchado muchas veces la frase “no bailo porque nada más me sé como dos vueltas”. Dar vueltas es imprescindible sólo si eres un trompo o si quisieras ganar una competencia de baile por televisión, pero las mejores parejas para bailar, y esto lo digo de primera mano, no son las que giran sin parar sino aquellas en las que se nota el disfrute que les provoca el fluir del ritmo. La recomendación es pues, súbele a la música y antes de que cualquier otra cosa pase busca seducirte a ti mism@.

domingo, 31 de marzo de 2013

¡Cumplimos Un Año!

¡Ya tenemos una año, que emoción! ¡Estamos muy contentos! ¡Hemos aprendido muchísimas cosas! 

Muchísimas gracias a todos nuestros lectores, a los que nos recomiendan y echan porras, a los que nos hacen llegar sus opiniones y nos permiten dialogar y crecer, realmente no sería posible continuar el proyecto sin ustedes.

¡Nos regalaron nuestro logo, nos gusta mucho! Además le dimos una manita de gato general al sitio, esperamos que sea un poco más cómodo, seguiremos en remodelación unos días más.

En este año hemos compartido unas 25 entradas entre artículos, imágenes y videos. Algunos escritos fueron compartidos en la revista de discusión política, social y cultural "Pluma" y en el periódico digital "El Socialista", así como en foros ciudadanos de ciencia y tecnología, de educación y de trabajos de género del estado de Tabasco, México. Recibimos unas 1,700 visitas en total, procedentes de países como México, Francia, Estados Unidos, España, Reino Unido, Colombia, Rusia, Argentina, Chile, Alemania, entre otros, muchas gracias por leernos. El texto con más visitas fue la  "Discusión de relaciones de pareja profesor-alumno" (el dato no aparece en "Populares" en el blogg por cuestiones técnicas, por favor sigan la discusión mediante la etiqueta del mismo nombre) y también fue el más comentado, seguido de "De caricatura".

Parece que la moraleja más importante de este año es habernos dado cuenta que estudiar cuestiones de género implica tener un conocimiento más profundo de la dinámica general de los fenómenos. Es decir, muchas veces los problemas que enfrentan las mujeres son un síntoma de un desarrollo disfuncional en cierto ámbito, y al tratar de corregirlos no sólo nos ayudamos a nosotras sino que la comunidad entera se beneficia.

Esperamos seguir aprendiendo junto con ustedes cómo funciona tanto el mundo que nos rodea como el que construimos en nuestro interior. Gracias inmensas otra vez, son un amor, nunca cambien... bueno, no! Sí cambiemos, pero para hacer de este un mundo más justo y de nosotros unos seres aún más plenos y felices :D

Reconociéndonos a Nosotras Mismas.

Una de las entradas que más participación ha tenido es la que aborda el tema de relaciones de pareja entre profesor@s y alumn@s, veremos cómo podemos utilizar el concepto de transversalización para echar luz sobre el tema. Antes de avanzar aclaramos una vez más que no estamos en contra del amor o la atracción entre dos personas, el problema es que un docente es siempre una figura de autoridad y esto puede dar pie a que haya situaciones de acoso o de maltrato debido a que la relación sentimental no comienza en igualdad de condiciones. Aunado a esto, en general, existe cierta presión ejercida por el medio que tiende a culpabilizar a las mujeres que pasan por situaciones de acoso o maltrato, y el ámbito académico no está del todo libre de este tipo de actitudes. Todos nosotros hemos escuchado tanto en la calle como en foros políticos, económicos y de impartición de justicia frases del estilo “ella se lo busca”, “seguro lo que pasa es que quiere algo más”, "ni es para tanto"  y otras más que señalan a las mujeres como las generadoras y responsables de estas situaciones y minimizan su gravedad. Hemos mencionado que ciertos procesos a mediano y largo plazo son necesarios para realmente cambiar nuestra ideología y transformar nuestros propios roles de género por unos más acordes a nuestras necesidades, ambiciones o intereses. Estos procesos requieren que reflexionemos sobre nuestras propias actitudes y acciones, y muy probablemente también un agente externo que nos guíe en esta tarea. Estos procesos entran en lo que se ha llamado transversalización de género. 



Para comenzar a calentar motores en búsqueda de la transversalización quizás podamos comenzar reflexionando sobre nuestro entorno inmediato. Cuáles son los comentarios que hemos escuchado sobre temas de género, de qué manera se abordan en nuestras escuelas, existe o no un espacio para este tipo de discusiones, etc. Por ejemplo ¿qué opinas de la siguiente imagen?






¿Qué lenguaje usamos para referirnos a nuestros colegas, estudiantes o a nosotros mismos? ¿Qué tanta apertura para ir eliminando nuestros propios prejuicios tenemos? ¿Qué tanto espacio permitimos para que los demás compartan sus opiniones, inquietudes o necesidades? 

Como vemos este es un tema complicado que requiere de un trabajo a todos los niveles, desde la observación crítica y rigurosa de normas y conductas a nivel institucional, hasta la reflexión y la crítica personal. Queremos hacer un énfasis en el último punto, en la necesidad del autoconocimiento. En una situación de acoso, de maltrato en general, hay dos actores, el primero es quien lo ejerce, pero el segundo puede tomar acciones para detenerlo o por el contrario consentirlo quizás de manera inconsciente. La capacidad para responder a una situación que nos daña depende de factores como la autoestima, el autoconcepto, etc. Mientras más se quiera uno a sí mismo tendrá más recursos para superar dichas situaciones, mientras menos se quiera uno a sí mismo será más difícil. Cada quien es responsable de su autoestima, de sus sentimientos y emociones, a veces en estos asuntos no nos es posible ayudar en mucho a los demás, aún así podemos cuidar que el ambiente sea adecuado para que las personas que están en él desarrollen de manera funcional este tipo de cualidades personales. Esto último sólo es posible si previamente hemos reconocido en nosotros mismos la necesidad de cambio, a la vez de estar consientes de que más saludable que imponer nuestras opiniones es fomentar el que cada quien construya sus propios instrumentos para enfrentar el mundo. 

¿De qué manera coordinar las distintas tareas que la empresa demanda? Podríamos apoyarnos en las palabra de Marcela Lagarde (tomado del libro “Mujeres Invisibles” de Carme Valls Llobet) “debe actuarse en varias direcciones simultáneamente: 

“En primer lugar, estamos comprometidas para contribuir a reparar a cada mujer con acciones inmediatas y eficaces y para no posponer la satisfacción de las necesidades personales ni hacerlas depender de otras circunstancias. 

“En segundo término, nos esforzamos por desarrollar en cada una de nosotras la conciencia crítica feminista sobre la vida personal y su relación dialéctica con la dimensión externa de la vida social. Es imprescindible darnos cuenta de que la dominación de género no es solo externa, sino que anida en nosotras mismas, coexiste con nuestros anhelos de bienestar y los hostiga. 

“En tercer lugar, nos importa contribuir a la fortaleza personal de cada mujer para que la participación social o política no sea en desmedro de cada una, y podamos intervenir en el mundo para avanzar individual y colectivamente. Es primordial que cada mujer tenga una existencia que la sustente para enfrentar la vida y experimentar el bienvivir.” 

Aterrizando un poco cada sugerencia respectivamente: 

Continuar los trabajos dirigidos, las partidas presupuestales especiales para mujeres, el análisis de una posible legislación en cuanto a las relaciones profesor-alumno, etc. 

Reflexionar nosotros mismos nuestra postura ante cada uno de los aspectos que conforman la problemática de género dentro de nuestra comunidad, dentro de nuestra propia vida y nuestra interacción con los demás. 

Emprender un proceso enfocado a resolver nuestros problemas estructurales, es decir, un proceso de transversalización, para promover un cambio profundo con el objetivo de reducir las diferencias de poder, eliminar el acoso y cualquier otro factor adverso al desarrollo de las mujeres. En este proceso un paso esencial es promover el conocimiento de nosotras mismas, liberarnos de presiones externas que sean perjudiciales para nuestra salud física y emocional, y así fortalecer las herramientas que nos permitan defendernos de mejor manera ante posibles agresiones. 

Con dedicatoria para los lectores que han puesto interés en esta discusión :) Dejamos recomendaciones de lecturas serias y accesibles que nos parecen de mucha ayuda para entender estos temas, además de ser herramientas muy buenas para reconocernos a nosotr@s mism@s: 


“Mujeres invisibles” de Carme Valls Llobet. Barcelona 2006. 

“Aprendiendo a quererse a sí mismo” de Walter Riso. 1990. 

“Cuestión de dignidad” de Walter Riso. 2002.

Trabajo Interdisciplinario y Desarrollo Universitario.


"La Universidad es un ambiente, una atmósfera de trabajo, de creación, de comprensión, de intercambio y de discusión. Lo más importante es que sea un lugar abierto de discusión libre." Rolando García.

¿Qué es la ciencia? ¿Qué es la Universidad? ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Qué debemos tener presente cuando realizamos un programa de construcción, de mejoramiento de la Universidad?

Para contestar estas preguntas queremos retomar el enfoque que planteaba Rolando García, colaborador de Jean Piaget y quien fuera Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Bueno Aires e  Investigador en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, UNAM. Él proponía para desarrollar el proyecto universitario situarnos en el contexto socio-político que nos rodea, partir de nuestras necesidades prácticas y fijar el objetivo en un cambio radical del mundo que nos rodea. Así mismo considerar la Ciencia no como un momento sino como un proceso, un fenómeno en evolución. 

En este sentido que para resolver las problemáticas de las mujeres en la academia, y con esto contribuir al desarrollo general de las ciencias, nos parece preciso considerar el contexto social, político, económico, de las mujeres, así como otros aspectos como la violencia ejercida hacia ellas, aspectos culturales, psicológicos, biológicos, etc. No está de más repetirlo otra vez, la cuestión de las mujeres en cualquier ámbito es un tema complejo que requiere de trabajo interdisciplinario. Propiciar cambios de fondo incluso considerando solamente nuestras propias instituciones parece una tarea bastante ambiciosa, pero no debemos olvidar que la Universidad no es un ente robótico actuando bajo una voluntad misteriosa, somos nosotros mismos quienes conformamos la Universidad y son personas de carne y hueso quienes deciden su devenir. En el flujo del desarrollo del pensamiento científico no debemos anticipar fenómenos estáticos, a priori todo es susceptible de ser modificado. Para esto podríamos buscar espacios de intervención para promover los cambios que sean necesarios y si no existen dichos espacios crearlos, todo esto dentro de un ambiente que permita la discusión a cada paso y defienda la inclusión y la participación de toda la comunidad. 

Dejamos un video homenaje a Rolando García realizado después de su muerte en 2012:

Por una Universidad de y para todas y todos.

jueves, 7 de marzo de 2013

Día Internacional de la Mujer Trabajadora.


Queremos conmemorar junto contigo este 8 de marzo. Mucho se ha dicho en materia de género, pero no todo, falta tu voz, te escuchamos ¿Cómo? Un poquito más fuerte ¿Podrías repetirlo? Más fuerte por favor, poquito más, más fuerte

¿Qué opinas de La A en Ciencia? ¿Te gusta el color, el tipo de fuente? ¿Conocías el concepto de Transversalización? ¿Has viajado y conocido un ambiente donde hayas notado un trato distinto entre hombres y mujeres? ¿Crees que pueda haber equidad sin eliminar los distintos géneros? ¿Cuáles crees que sean tus necesidades prácticas y cuáles estratégicas dentro de tu centro de estudio o trabajo? ¿Quieres felicitarnos? ¿Quieres lanzarnos jitomates? Bueno, nomás dános chance de cambiarnos el vestido de gala. ¿Cómo, quieres tú también escribir sobre género y ciencia y publicar aquí? ¡Faltaba más, Bienvenid@!

Como todo 8 de marzo juntémonos para salir a gritar nuestras demandas, o bueno, si estamos lejos intercambiemos por este medio nuestras opiniones, pensamientos, deseos. Es muy fácil, sólo haz click en el título de la entrada (Día Internacional de la Mujer Trabajadora) y deja tu comentario en el espacio para comentarios.

Saludos solidarios y abrazos fraternos en este día a todas las mujeres que trabajan por un mundo más justo, y a todos los compañeros que caminan a nuestro lado.


Trabajo Dirigido y Transversalización de Género.


Eréndira Munguía Villanueva.

Al  Instituto Estatal de las Mujeres del Estado de Tabasco, los mejores deseos en esta nueva etapa: retomar el vuelo. 
A Cecilia Vargas, la amiga, la madre, la compañera, la mujer guerrera que todas llevamos dentro.

Actualmente hay dos enfoques distintos para la planeación de acciones que contribuyan a la equidad de género. Estos dos enfoques responden a distintas necesidades que se agrupan en dos categorías: prácticas y estratégicas.

“Intereses/necesidades prácticas de género: Si estas fueran satisfechas, las vidas de mujeres (u hombres) mejorarían sin cambiar la división de trabajo por género existente o sin desafiar la posición subordinada de las mujeres en la sociedad. Satisfacer las intereses/necesidades prácticas es una respuesta a necesidades inmediatas, este tipo de acciones conciernen típicamente a malas condiciones de vida y asuntos ta como acceso al agua potable, salud, empleo.

“Intereses/necesidades estratégicas de género: Si estas fueran satisfechas, la relación de inequidad de poder entre hombres y mujeres sería transformada. Estos intereses/necesidades están relacionados a la división de trabajo, poder y control por géneros. Algunas de estas necesidades pueden concernir a cuestiones como derechos legales, violencia doméstica, igualdad de salarios, control de las mujeres sobre sus propios cuerpos. Aunque estos son asuntos ligados al género más que al sexo [aquí para conocer la diferencia], algunos de ellos son percibidos como parte del orden natural e imposibles de cambiar. Las mujeres pueden ser capaces de expresar sus intereses/necesidades estratégicas una vez que han intercambiado conocimiento con alguien que conoce que es posible un cambio en el “orden natural”. Este puede ser un facilitador externo o un miembro de la comunidad que ha experimentado otro ambiente o cultura. Los hombres también tienen intereses/necesidades estratégicas de género: ellos pueden proponerse transformar sus propios roles (para ser capaces de tomar parte en el cuidado de los niños u oponerse al servicio militar) o, por el otro lado, ellos pueden oponerse a las demandas de las mujeres por mayor control sobre sus propias vidas.”[1]

Las acciones que intentan satisfacer estos dos tipos de intereses/necesidades suelen catalogarse como Trabajos dirigidos para las necesidades prácticas y Transversalización para las necesidades estratégicas:

“Trabajos dirigidos. Algunos ejemplos [de estas acciones] incluyen apoyo a la formación de organizaciones de mujeres, fomento de espacios propios para la formación y creación de capabilities, además de la colectivización de problemas de las mujeres, paso fundamental en su empoderamiento. Asimismo, abarcan programas dirigidos específicamente a los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de las mujeres.

“Transversalización de género. [Se define como] un proceso [más que como una acción] que pretende integrar, dentro de una organización, una perspectiva de justicia de género en el centro o núcleo de todos los aspectos del trabajo de desarrollo, tanto interno como externo. Implica un alto nivel de capacidades por parte del personal de la organización, además de la estructura organizativa necesaria para mantener la perspectiva de justicia de género en el ‘corazón’ del trabajo y asignar los recursos que requiere la implementación de procedimientos, políticas y programas de manera coherente con un marco de justicia de género. La meta es que la transversalización de género contribuya, tanto a nivel interno como al nivel de programas de una organización, a la transformación integral hacia la justicia de género.”[2]

Los programas de políticas públicas por la equidad de género basan su planeación en estas dos categorías. Debido a que la transversalización requiere de conocimientos previos en materia de género por parte de quien dirige las acciones y una estructura conceptual que permita identificar necesidades estratégicas por parte de quien será beneficiado, los trabajos dirigidos son las únicas acciones a llevar a cabo en una primera etapa de intervención en alguna comunidad. Pareciera que dentro de la comunidad científica y en particular en el área de ciencias exactas tenemos identificadas las necesidades prácticas de género y ya se han emprendido trabajos dirigidos de impacto positivo como becas, incentivos y plazas para mujeres.
Por el contrario nos es todavía muy difícil reconocer las necesidades estructurales y la necesidad de la transversalización de género en el ámbito científico. Esto es entendible debido a que como comunidad (no como individuos) no tenemos ejemplos a seguir, no existe una persona que haya estudiado o trabajado dentro de una comunidad en ciencias exactas cuyos integrantes hayan satisfecho sus necesidades estructurales dentro de la comunidad. Tenemos entonces que hacer un esfuerzo extra para buscar analogías útiles y poder reconocer nuestras necesidades estructurales y proponer cómo satisfacerlas. Aquí es donde se acaban las referencias y comienzan nuestras propias ideas, tratemos pues de que no cunda el pánico y de ir organizando poco a poco nuestro propio plan de transversalización. Aunque ya hay esfuerzos que tienen el sabor de transversalización como la recién creada comisión de género de la Sociedad Matemática Mexicana hace falta el apoyo de toda la comunidad para facilitar la planeación y desarrollo de programas.

Uno de los fenómenos “sin explicación” que hemos observado es que aunque las mujeres tienen mejor eficiencia terminal que los hombres son menos propensas a elegir continuar sus estudios (véase Mujeres Matemáticas en México). Puede ser que un primer intento para entender esto y resolverlo sea tratar de transversalizar el proceso de enseñanza en nuestros centros de estudios y de investigación. Todos sabemos que los buenos estudiantes no brotan como margaritas silvestres sino que son el producto de un proceso exitoso de enseñanza, tan presente tenemos esto que como padres de familia elegimos cuidadosamente la escuela para nuestros hijos. Si nuestros recursos lo permiten la mayoría de nosotros elegimos escuelas con un enfoque moderno de enseñanza que entiende las diferencias de personalidad y el contexto social de cada niño, y que permite con esto desarrollar aptitudes personales y corregir deficiencias individuales. Pero a muchos de nosotros esto se nos olvida cuando nos toca el papel de guía en la formación de nuestros alumnos, aunque no tengamos la presión de los padres de familia, debemos tratar de hacer nuestro mejor esfuerzo como tutores, lo que además a futuro nos hará ganar colegas mejor preparados. Junto con los conocimientos específicos de la ciencia en la que trabajamos, el proceso de formación de investigadores incluye también otras habilidades como la de ser buen orador,  defender opiniones, hacer contactos, etc. Además en el proceso de aprendizaje intervienen factores que podrían parecer ajenos, pero que las teorías epistemológicas han demostrado estar fuertemente ligados como la afectividad, la autoestima y la motivación[3]. Estos elementos son claramente factores sociales, y como ya hemos dicho toda construcción social es susceptible al género. Así pues no debemos pensar que es lo mismo ser un estudiante hombre que mujer, ni que es lo mismo enseñarle a un hombre que a una mujer. Tampoco se trata de que desarrollamos un método de enseñanza para mujeres y otro para hombres, así como en las escuelas de nuestros hijos no hay un método específico para Juanita y otro para Paco, el método es uno sólo, pero es tal que toma en cuenta factores importantes para el aprendizaje, aunque estos sean de naturaleza ajena al tema a enseñar. Tampoco debemos volvernos investigadores en epistemología ni en estudios de género, hay materiales disponibles que nos ayudan a entender estos fenómenos, así como leemos novelas de misterio podemos leer algún libro sobre estos temas y aprender sobre ellos. Más aún, tenemos instituciones cuyas funciones incluyen ayudarnos en temas de trabajos dirigidos y transversalización de género como el Instituto Nacional de las Mujeres y sus sedes estatales y el Programa de Estudios de Género de la UNAM entre otros. La desigualdad de género es una enfermedad social dentro de nuestra comunidad y como con toda enfermedad los más responsable por hacer es curarla, de otra manera estaremos funcionando de manera ineficiente y arrastrando sufrimientos, tal vez nos pongan una que otra inyección que nos duela, pero yo opino que lo mejor es que vayamos al doctor.



[1] A Guide to Gender-Analysis Frameworks. Candida March, Inés A. Smyth, Maitrayee Mukopadhyay. Oxfam Publications 1999.
[2] Cultivando Cambios. Rebecca Fries. Oxfam.
[3] Inteligencia y afectividad. Piaget, J. Argentina: Aique 2005.