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jueves, 22 de mayo de 2014

(Otro) Día de las Madres


A mi mamá, que se tuvo que aguantar en repetidas ocasiones la pregunta  “¿Por qué no eres una mamá como las otras?”, y a quien agradezco sus no sacrificios, los que han sido un ingrediente tan importante para ser quien soy y hacer lo que hago.

Soy mujer, doctora en matemáticas, profesora universitaria en una institución en el interior del interior de la república, divulgadora de la ciencia, socialista, feminista, militante, buena cocinera, muy buena (aunque potencialmente histérica) agente de viajes a los más alucinantes parajes que mi bolsillo puede pagar. Estoy por cumplir treinta, soy soltera, vivimos solas mi cachorra Nuit y yo.

Desde hace algún tiempo tengo el deseo de ser mamá. Desde hace aún más tiempo mi familia tiene el deseo de que yo sea mamá. A mi abuela la recuerdo derramando amor en forma de lecciones de español, geografía o matemáticas, de entrenamiento en reconocer sabores y perderle el miedo al aceite hirviendo. La recuerdo también divulgando teorías sobre la validez moral de embarazarse sin pedir consentimiento al teórico padre “tú ten un hijo sin pedir permiso, ya después pides perdón”, consejo que dicho sea de paso con los años ha pasado de parecerme una idea cruel a considerarlo una no tan mala. Fuera de las presiones familiares, cada vez es más claro que casi cualquier niño me produce una ternura gigante. Mi sección favorita de las librerías sigue siendo la de libros infantiles, y paso largos ratos buscando tesoros en papel de historias inverosímiles delicadamente ilustradas. Cada vez es más común que mis amigos señalen, sobre la forma en la que interactúo con sus hijos pequeños, que “es raro que te haya tomado tanta confianza porque en general no es así”, comentario que más allá de ser cierto o sólo un halago de mis camaradas, me hincha el ego. Estoy pues en ese tren de mujeres de alrededor de treinta años moviendo hilos para concebir un humano de dedos y uñas diminutas.

Todo esto es parte de mí, y he logrado disfrutarlo como un proyecto de vida a quién sabe si corto, mediano o largo plazo. Pues bien, en esas estaba cuando por casualidad asistí al “evento del día de la madre” del pueblo donde vivo, un pueblo genérico del sureste mexicano, con su genérico homenaje a las madres mexicanas. Y bueno, el estar allí escuchando una tras otra las alabanzas a la madre mexicana es una de las poquísimas cosas que me han hecho cambiar por un rato mi aspiración de madre por un “creo que estoy mejor así”. La mayoría de los números eran dirigidos o totalmente realizados por varones, y en casi todos se mencionó hasta el hartazgo las virtudes de los sacrificios hechos por las madres, y lo agradecidos que estaban los artistas por dicho sacrificio que, entre otras cosas, les había permitido estar en el escenario en ese momento. Se agradecían hasta el cansancio los cuidados maternos que involucraban angustias, encadenamiento a la rutina, renuncia de los placeres y sobre todo el hecho, voluntario o no, de haber parido a tales hombres de talentos notables.

Uno de los comentarios de la noche, dicho en forma de verso por un niño decimero de nueve años, fue que “la madre es un esquema”, y me queda claro que está en lo cierto. Pues bien, es un esquema que así planteado no quiero ser. Si quiero un hijo es porque sé sobre los muchos placeres de la vida: el viajar desde la ciudad hasta la orilla del mar para admirar el cielo plagado de estrellas, el descubrir un sabor completamente nuevo que sea el comienzo de una historia memorable, el observar las increíbles consecuencias de una idea sencilla. Porque a pesar de todos los pesares la vida es tan maravillosa, tan llena de sorpresas, porque la capacidad de amar supera a cualquiera, por eso quiero compartir el mundo, por eso quiero mostrarlo y admirarlo reflejado en unos ojos pequeños. ¿Cómo demonios haría eso sumida en un letargo de rutina, renuncia y abnegación? ¿Qué sentido tendría anular mi actuar para descargar mis ambiciones en alguien cuyos anhelos desconozco? ¿Por qué querría que un ser amado estuviera obsesionado con mi sazón, incapaz de apreciar otras delicias?

No sé si llegaré a ser la madre que ahora imagino ser, pero sé quien soy ahora, una mujer capaz de pensar, de aprender, de soñar y de crear. Y sé porque lo veo cuál es la situación actual de quienes son mamás, y a quienes la camisa de fuerza que es el “esquema de la madre” han atado a una vida, efectivamente, de renuncias, sacrificios y angustias. Quiero pues, construir un mundo de mujeres libres, realizadas, plenas. Donde se reconozca la importancia del trabajo de cuidados y la responsabilidad de la sociedad entera por el bienestar de sus niños. Donde no se exija de aquella “que nos trae al mundo” la satisfacción entera de nuestras necesidades a costa de su humanidad, sin tan siquiera ofrecerle las herramientas necesarias para tal empresa. Donde el concebir no sea un contrato de trabajos forzados y el ser madre sea uno más en los placeres en la vida de las mujeres, y no la definición de su ser. Un mundo sin que sea un orgullo el enunciar los sacrificios que otra persona está condenada a hacer para sostenernos a nosotros. En palabras de Simone de Beauvoir:

“…la mujer que posea la vida personal más rica será la que más dé al hijo y la que menos le pida; la mujer que adquiera en el esfuerzo y la lucha el conocimiento de los verdaderos valores humanos será la mejor educadora.”

Un mundo donde todos los días cualquiera tenga la capacidad de sorprenderse por mérito propio, de enorgullecerse de sí misma y de disfrutar de su vida. 

sábado, 10 de agosto de 2013

Sugerencias para lidiar con el "desorden de estudiante de posgrado".




Los chistes acerca de los momentos difíciles que pasamos como estudiantes de posgrado son de hecho chistosos, pero sería definitivamente más divertido que estos momentos fueran más livianos y pasajeros. Recomendamos echar un vistazo a la "Guía básica para sentirse bien" redactada por el médico Tomás Holguín que esperamos sirva para reducir los síntomas del "post-bachelor-disorder". Algunos extractos de esta guía que explica el modelo cognitivo para controlar las emociones negativas:

"Si alguna vez te has sentido realmente perturbado (una larga depresión, una ansiedad y angustia incontrolables, una ira que no puedes manejar, fobias, etc.) por algo que ha pasado y/o por cosas que aún pasan en tu vida, muy seguramente es debido a las interpretaciones que estás haciendo de esos eventos que suceden en tu vida cotidiana, es decir, a los significados que les das.

"...hacemos una breve introducción al modelo cognitivo de psicoterapia y explicamos una técnica de discusión de las cogniciones (más bien, distorsiones cognitivas) que fácilmente puede ser aplicada por todos para poder lograr un mayor control sobre nuestras emociones y/o comportamientos inapropiados (o desadaptativos)."


"A partir de su infancia, las personas desarrollan ciertas creencias acerca de ellas mismas, las otras personas y el mundo. Las creencias centrales son ideas tan fundamentales y profundas que no se suelen expresar , ni siquiera ante uno mismo. Estas ideas son consideradas por la persona como verdades absolutas, creyendo que es así como las cosas “son”.

"Estas creencias influyen en la forma de ver una situación, y esa visión a su vez influye en el modo como piensa, siente y se comporta."



La guía incluye una técnica de "triple columna" para discutir y reemplazar las creencias poco adaptativas, con  la idea de ser capaz de tener "una apreciación mas exacta y real de las mismas, y así obtenga alivio y bienestar emocional". Aquí la liga a la guía completa:


miércoles, 31 de julio de 2013

Compilación de derechos humanos.




Eréndira Munguía Villanueva.

La siguiente es una compilación de derechos humanos referentes a las mujeres y sobre todo en el ámbito académico, no pretende ser exhaustiva está pensada para ser una herramienta de reconocimiento de derechos y una invitación al análisis de los mismos. 

Como nota personal, la que escribe reconoce la importancia de la existencia de las declaraciones, convenciones y leyes aquí señaladas, así como de su utilización en los procesos de impartición de justicia y equidad, pero señala que cree que contienen serias limitaciones. Las críticas generales a las estrategias de derechos humanos serán expuestas al final del presente escrito.

Como preámbulo se recuerda que las presentes declaraciones y convenciones son instrumentos internacionales que coordina y promueve la ONU, y a los cuales se adhieren los estados  con el fin de promover y vigilar el respeto de los derechos humanos que las componen, México ha ratificado los instrumentos aquí expuestos. Así es que los únicos que pueden violar los derechos descritos son los Estados adherentes, no así los particulares. No obstante los estados pueden tener responsabilidad por las acciones que realicen particulares, si es que se comprueba que dichas acciones se enmarcan en situaciones estructurales en donde el estado ha incurrido en actos permisivos o ha fallado en la prevención de violaciones a los derechos humanos. Por otro lado los particulares tienen derecho a exigir la creación de programas, organismos, leyes, etc. que promuevan y vigilen el respeto de los derechos humanos ratificados por sus Estados.

Para la implementación de las declaraciones y convenciones aquí descritas el Estado Mexicano ha emitido en particular la "Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia" y la "Ley General para la Igualdad de Mujeres y Hombres" las cuales sí son susceptibles de ser violadas por particulares.

Los subrayados son de la autora.

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS DE LAS NACIONES UNIDAS.

Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fra­ternalmente los unos con los otros.

Artículo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distin­ción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 16
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 25
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Artículo 27
1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.



CONVENCIÓN SOBRE LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN CONTRA LA MUJER.

Artículo 1.
A los efectos de la presente Convención, la expresión "discriminación contra la mujer" denotará toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la
igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.

Artículo 4.
1. La adopción por los Estados Partes de medidas especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer no se considerará discriminación en la forma definida en la presente Convención, pero de ningún modo entrañará, como consecuencia, el mantenimiento de normas desiguales o separadas; estas medidas cesarán cuando se hayan alcanzado los objetivos de igualdad de
oportunidad y trato.

2. La adopción por los Estados Partes de medidas especiales, incluso las contenidas en la presente Convención, encaminadas a proteger la maternidad no se considerará discriminatoria.

Artículo 5.
Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para:

a) Modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres;

b) Garantizar que la educación familiar incluya una comprensión adecuada de la maternidad como función social y el reconocimiento de la responsabilidad común de hombres y mujeres en cuanto a la educación y al desarrollo de sus hijos, en la inteligencia de que el interés de los hijos constituirá la consideración primordial en todos los casos.

Artículo 10.
Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer, a fin de asegurarle la igualdad de derechos con el hombre en la esfera de la educación y en particular para asegurar, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres:

a) Las mismas condiciones de orientación en materia de carreras y capacitación profesional, acceso a los estudios y obtención de diplomas en las instituciones de enseñanza de todas las categorías, tanto en zonas rurales como urbanas; esta igualdad deberá asegurarse en la enseñanza preescolar, general, técnica, profesional y técnica superior, así como en todos los tipos de capacitación profesional;

c) La eliminación de todo concepto estereotipado de los papeles masculino y femenino en todos los niveles y en todas las formas de enseñanza, mediante el estímulo de la educación mixta y de otros tipos de educación que contribuyan a lograr este objetivo y, en particular, mediante la modificación de los libros y programas escolares y la adaptación de los métodos de enseñanza;

d) Las mismas oportunidades para la obtención de becas y otras subvenciones para cursar estudios;

e) Las mismas oportunidades de acceso a los programas de educación permanente, incluidos los programas de alfabetización funcional y de adultos, con miras en particular a reducir lo antes posible toda diferencia de conocimientos que exista entre hombres y mujeres;

f) La reducción de la tasa de abandono femenino de los estudios y la organización de programas para aquellas jóvenes y mujeres que hayan dejado los estudios prematuramente;

Artículo 11.
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la esfera del empleo a fin de asegurar a la mujer, en condiciones de igualdad con los hombres, los mismos derechos, en particular:

b) El derecho a las mismas oportunidades de empleo, inclusive a la aplicación de los mismos criterios de
selección en cuestiones de empleo;

c) El derecho a elegir libremente profesión y empleo, el derecho al ascenso, a la estabilidad en el empleo y a todas las prestaciones y otras condiciones de servicio, y el derecho a la formación profesional y al
readiestramiento, incluido el aprendizaje, la formación profesional superior y el adiestramiento periódico;


2. A fin de impedir la discriminación contra la mujer por razones de matrimonio o maternidad y asegurar la efectividad de su derecho a trabajar, los Estados Partes tomarán medidas adecuadas para:

a) Prohibir, bajo pena de sanciones, el despido por motivo de embarazo o licencia de maternidad y la discriminación en los despidos sobre la base del estado civil;

b) Implantar la licencia de maternidad con sueldo pagado o con prestaciones sociales comparables sin pérdida del empleo previo, la antigüedad o los beneficios sociales;

c) Alentar el suministro de los servicios sociales de apoyo necesarios para permitir que los padres combinen las obligaciones para con la familia con las responsabilidades del trabajo y la participación en la vida pública, especialmente mediante el fomento de la creación y desarrollo de una red de servicios destinados al cuidado de los niños;

Artículo 16.
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas para eliminar la discriminación contra la mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio y las relaciones familiares y, en particular, asegurarán en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres:

e) Los mismos derechos a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la información, la educación y los medios que les permitan ejercer estos derechos;

g) Los mismos derechos personales como marido y mujer, entre ellos el derecho a elegir apellido, profesión y ocupación;

CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA PREVENIR SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER "CONVENCIÓN DE BELÉM DO PARÁ" .


Artículo 6
El derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye, entre otros:

b.  el derecho de la mujer a ser valorada y educada libre de patrones estereotipados de comportamiento y prácticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad o subordinación.


Artículo 8
Los Estados Partes convienen en adoptar, en forma progresiva, medidas específicas, inclusive programas para:

b.  modificar los patrones socioculturales de  conducta de hombres y mujeres, incluyendo el diseño de programas de educación formales y no formales apropiados a todo nivel del proceso educativo, para contrarrestar prejuicios y costumbres y todo otro tipo de prácticas que se basen en la premisa de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los géneros o en los papeles estereotipados para el hombre y la mujer que legitiman o exacerban la violencia contra la mujer;


LEY GENERAL DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA

CAPÍTULO II
DE LA VIOLENCIA LABORAL Y DOCENTE

ARTÍCULO 10.- Violencia Laboral y Docente: Se ejerce por las personas que tienen un vínculo laboral, docente o análogo con la víctima, independientemente de la relación jerárquica, consistente en un acto o una omisión en abuso de poder que daña la autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de la víctima, e impide su desarrollo y atenta contra la igualdad. Puede consistir en un solo evento dañino o en una serie de eventos cuya suma produce el daño. También incluye el acoso o el hostigamiento sexual. 

ARTÍCULO 11.- Constituye violencia laboral: la negativa ilegal a contratar a la Víctima [persona en quien se ejerce violencia] o a respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo; la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación, las humillaciones, la explotación y todo tipo de discriminación por condición de género. 

ARTÍCULO 12.- Constituyen violencia docente: aquellas conductas que dañen la autoestima de las alumnas con actos de discriminación por su sexo, edad, condición social, académica, limitaciones y/o características físicas, que les infligen maestras o maestros. 

ARTÍCULO 13.- El hostigamiento sexual es el ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva. El acoso sexual es una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos. 

ARTÍCULO 15.- Para efectos del hostigamiento o el acoso sexual, los tres órdenes de gobierno deberán: 

I. Reivindicar la dignidad de las mujeres en todos los ámbitos de la vida; 

II. Establecer mecanismos que favorezcan su erradicación en escuelas y centros laborales privados o públicos, mediante acuerdos y convenios con instituciones escolares, empresas y sindicatos; 

III. Crear procedimientos administrativos claros y precisos en las escuelas y los centros laborales, para sancionar estos ilícitos e inhibir su omisión. 

IV. En ningún caso se hará público el nombre de la víctima para evitar algún tipo de sobrevictimización o que sea boletinada o presionada para abandonar la escuela o trabajo; 

V. Para los efectos de la fracción anterior, deberán sumarse las quejas anteriores que sean sobre el mismo hostigador o acosador, guardando públicamente el anonimato de la o las quejosas; 

VI.  Proporcionar atención psicológica y legal, especializada y gratuita a quien sea víctima de 
hostigamiento o acoso sexual, y 

VII. Implementar sanciones administrativas para los superiores jerárquicos del hostigador o acosador cuando sean omisos en recibir y/o dar curso a una queja. 


Hasta aquí la compilación preparada por la autora, te invitamos a conocer más de éstos y otros derechos concernientes a salud, convivencia en comunidad, medio rural, etc. así como su implementación en tu país o estado. En México el organismo creado para hacer efectivos varios de los derechos específicos de las mujeres es el Instituto Nacional de las Mujeres y sus sedes estatales y municipales.

La crítica hacia estos instrumentos es que si bien es importante exigir que se respeten, la autora cree que hay que tomar con reservas la voluntad del Estado para hacerlos valer de manera efectiva, ya que algunos de estos derechos pueden entrar en conflicto de manera estructural con el Estado por un lado y con la propia realidad social por el otro. Hay que recordar que estos derechos no son el resultado de la buena voluntad de los Estados, sino de las luchas sociales que han logrado las libertades y garantías democráticas de las que gozamos actualmente. Así que es natural que para la defensa de derechos humanos, la denuncia a las instituciones oficiales deba ir muchas veces acompaña de movilizaciones sociales y políticas. Por otro lado la estrategia general de derechos humanos se enmarca siempre y por razones históricas en el sistema capitalista de propiedad privada, lo cual se refleja en la insistencia de la propiedad privada ya sea esta particular o de medios de producción. Como hemos dicho anteriormente esto conlleva a dar un carácter obligatorio al modelo tradicional de familia como motor de la sociedad, lo cual se puede observar en la tercera sección del Artículo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos las Naciones Unidas que versa : La familia es el elemento natural y funda­mental de la sociedad y tiene derecho a la pro­tección de la sociedad y del Estado. Nosotros refutamos que el modelo familiar tradicional, ambos padres e hijos viviendo en la misma casa, sea natural en el sentido biológico, basándonos en los estudios antropológicos que se pueden revisar por ejemplo en "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado" de Engels. Creemos que una nueva sociedad más justa tendrá el rasgo particular de brindar protección a todos sus miembros no importando que se estructuren en un modelo familiar tradicional o no, y no impondrá presiones de tipo psicológico, social o moral para integrarse a un modelo familiar particular, por el contrario brindará apoyo social amplio para el cuidado y desarrollo infantil. No obstante en el camino hacia una sociedad mejor es válido utilizar todos los instrumentos a nuestro alcance, como son todas las garantías democráticas ganadas anteriormente incluidos los mecanismos aquí presentados. ¿Tú qué opinas?



jueves, 18 de julio de 2013

Reseña de “El género: una categoría útil para el análisis histórico” de Joan W. Scott.


  

Eréndira Munguía Villanueva.



La autora señala la importancia de la inclusión de las mujeres como sujetos de estudio de las disciplinas científicas, en particular de la Historia, y el cómo esta modificación cambiaría no sólo nuestro entendimiento sobre lo que significa ser mujer sino las disciplinas mismas, en una retroalimentación entre el estudio de los procesos de género y el de las materias que lo incluyan en su desarrollo.

La autora propone una definición de género que contemple la historia de las mujeres, revisa los avances en materia de género de las principales corrientes feministas y concluye que es más acertado ver el concepto de género como un proceso más que como un vocablo estático: “Quienes quisieran codificar los significados de las palabras librarían una batalla perdida, porque las palabras, como las ideas y las cosas que están destinadas a significar, tienen historia”. Pero en la lectura se señala una primera problemática, que la Historia ha escapado del estudio de las mujeres. Ha descrito los entramados sociales a través del tiempo sin mencionar coherentemente a las mujeres y sólo dándoles un lugar esporádico, indicando apenas la aparición de algunas mujeres en los mayores movimientos sociales, pero contando los hechos siempre desde una perspectiva masculina, lo que ha dado un sesgo a la Historia como disciplina.

Con el afán de rescatar lo que de ellas considera valioso, la autora hace una revisión de las que considera las principales corrientes feministas que a su ver son: la que intenta explicar los orígenes del patriarcado, la socialista feminista y la del psicoanálisis. Reconoce la importancia de cada una en el estudio de las cuestiones de género así como en los avances ganados por los derechos de las mujeres, pero critica cada una de estas corrientes en lo que considera sus limitaciones.

Las teóricas del patriarcado refieren a una “necesidad”, como deseo innato, del hombre de dominar a la mujer, y una desventaja también innata en las mujeres a causa de la maternidad o la sexualidad. Las propuestas de solución a la problemática de las mujeres son, para aquéllas que ponen el problema en la maternidad, modificar procesos biológicos para ir eliminando las desventajas que la procreación imprime a las mujeres; y la introspección reflexiva de las mujeres para aquellas que proponen como causal de los problemas la sexualidad, suponiendo que este ejercicio llevará al conjunto de mujeres a su emancipación. La autora critica una generalización excesiva, para ella esta teoría no contempla otro tipo de fenómenos, no distingue entre problemas comunes a todas las sociedades y aquéllos particulares de cada sociedad, es decir, deja de lado que los problemas de las mujeres (así como las mujeres mismas) cambian en cada etapa histórica a otra, y de una cultura a otra, lo cual forzosamente empobrece las conclusiones obtenidas en base a esta teoría.

Sobre las feministas marxistas, reconoce que han tenido un enfoque más histórico, legado del marxismo. Reconoce sus alcances en cuanto a considerar dos sistemas distintos de opresión, el económico y el de género que si bien tienen cierta independencia interactúan apoyándose uno a otro. Opina por otro lado que el enmarcar las relaciones de género a las relaciones económicas propicia un sesgo negativo a los estudios de género y a las explicaciones de la opresión de la mujer, poniendo rígidamente la economía como factor principal.

En cuanto a la teoría del psicoanálisis, hace hincapié en dos escuelas principales que intentan explicar la construcción del género. La primera que resalta la experiencia real (por ejemplo la sensorial o el cómo percibe el niño a sus cuidadores), mientras que la segunda lo hace con el lenguaje (sistemas de significados como el habla, la lectura y la escritura), para esta última el estudio del inconsciente es esencial en el entendimiento de cómo se construye el género. De la primera escuela la autora opina que “Esta interpretación limita el concepto de género a la familia y a la experiencia doméstica, por lo que no deja vía para que el historiador relacione el concepto (o el individuo) con "otros sistemas sociales de economía, política o poder”. Respecto al enfoque del lenguaje y de construcción de significados rescata lo positivo de “sugerir que masculino y femenino no son características inherentes, sino construcciones subjetivas… [que] el sujeto está en un proceso constante de construcción y ofrece una forma sistemática de interpretar el deseo consciente e inconsciente”. La crítica que la autora hace a esta última teoría es que tiende a la “fijación exclusiva sobre cuestiones del ‘sujeto’… [y] a universalizar las categorías y la relación entre varón y mujer” dando esto como consecuencia que “no permite introducir una noción de especificidad y variabilidad histórica”.

En resumen, sin desechar los avances de todas estas corrientes, la autora señala su inflexibilidad e invariabilidad histórica y propone continuar los estudios de género sometiendo “continuamente nuestras categorías a crítica y nuestros análisis a la autocrítica”. Propone un nuevo paradigma que tome en cuenta la complejidad de las relaciones de género, que asuma que lo más probable es que las dinámicas de género de las sociedades seas tan complejas que podría ser que escape de nuestra capacidad de entendimiento. "Necesitamos examinar atentamente nuestros métodos de análisis, clarificar nuestras hipótesis de trabajo y explicar cómo creemos que tienen lugar los cambios. En lugar de buscar orígenes sencillos, debemos concebir procesos tan interrelacionados que no puedan deshacerse sus nudos.” Retoma la metodología constructivista al afirmar "...son los procesos lo que debemos tener en cuenta continuamente. Debemos preguntarnos con mayor frecuencia cómo sucedieron las cosas para descubrir por qué sucedieron”.

Da una definición del género en dos partes "... [que] están interrelacionadas, pero deben ser analíticamente distintas… [primero] el género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias que distinguen los sexos y [segundo] el género es una forma primaria de relaciones significantes de poder."

Divide la primera parte de esta definición en cuatro características principales del género “como elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias percibidas entre los sexos” las cuales se encuentran interrelacionadas.  “Primero, símbolos  culturalmente disponibles que evocan representaciones”, como la pureza de la virgen María o mitos de oscuridad y corrupción de las mujeres. “Segundo, conceptos normativos que manifiestan las interpretaciones de los significados de los símbolos… esos conceptos se expresan en doctrinas religiosas, educativas, científicas, legales y políticas, que afirman categórica y unívocamente el significado de varón y mujer, masculino y femenino”.  La tercera característica podríamos decir que engloba aspectos prácticos de la sociedad e incluye los sistemas de parentesco (la constitución de la familia, la cual cambia de un momento histórico a otro e incluso de una cultura a otra), la economía y la política. El cuarto aspecto es la identidad subjetiva. Propone como eje de estudio el tratar de echar luz a la manera de relacionarse de estos cuatro aspectos.

La segunda parte de la definición gira en torno a la afirmación de que “Podría mejor decirse que el género es el campo primario dentro del cual o por medio del cual se articula el poder", señalando que "No es el género el único campo, pero parece haber sido una forma persistente y recurrente de [por ejemplo] facilitar la significación del poder en la tradición occidental, judeo-cristiana e islámica”. La autora sugiere que lo que el género sea para una sociedad influye en las estructuras de poder de las mismas, desde la familia hasta las superestructuras, y en un sentido inverso que las relaciones de poder de una sociedad influyen en lo que simboliza el ser hombre o mujer. En este sentido comenta “los cambios en las relaciones de género pueden ser impulsados por consideraciones de necesidades de Estado… La relación entre regímenes autoritarios y control de las  mujeres ha sido denunciada pero no suficientemente estudiada”. En cuanto a la relación entre estructuras de poder y dinámica de género en la sociedad afirma que “La propia alta política es un concepto de género, porque establece su crucial importancia y el poder público, las razones y el hecho de su superior autoridad, precisamente en que excluye a las mujeres de su ámbito”.

Para cerrar la autora propone tratar de resolver las interrogantes sobre cuál es la influencia de las relaciones de género en el devenir político de las sociedades, más aún, cuáles son las relaciones entre las estructuras de poder político y económico y las relaciones de género, y atacar estos temas teniendo en cuenta siempre la dinámica cambiante de los mismos.

jueves, 9 de mayo de 2013

¡Feliz Día de las Madres!


Felicitamos a todas las mamás, les mandamos un abrazo grande. Recordamos que el trabajo de cuidados que se realiza dentro de los hogares es un trabajo necesario y valioso para el funcionamiento de la sociedad. Seguiremos luchando porque tanto la maternidad como la paternidad sean decisiones que se puedan tomar de manera libre e informada, y porque los centros de trabajo y cualquier otro espacio provean las condiciones adecuadas para ejercerlos.

Aunque la fecha se haya instaurado en México dentro de una dinámica reaccionaria hacia el movimiento feminista postrevolucionario, podemos aprovechar su arraigo en el imaginario colectivo para replantearnos lo que significa ser madre y los retos para establecer una nueva cultura de la maternidad más acorde a nuestras necesidades y deseos. Aquí un poco de historia sobre el ayer y el hoy de esta celebración (el artículo es del 2012):
"10 de mayo, ayer y hoy", de Marta Lamas.

¡Feliz Día!

Cuantificando la Inequidad.


Recordemos la pregunta que nos atañe ¿Por qué las mujeres seguimos encontrando dificultades específicas para desenvolvemos en las esferas académicas, y cómo resolver esto?

El primer paso es hacer visible de qué dificultades estamos hablando, en dónde se notan o cuáles son los síntomas de una diferencia concerniente al género en la academia. La revista Nature nos da en su edición dedicada a las mujeres en ciencia herramientas para comenzar a visualizar esto. En esa ocasión queremos invitar a la lectura de "Inequality quantified: Mind the gender gap" de Helen Shen.

En este reporte podemos ver primero la diferencia en números entre hombres y mujeres en la academia en Estados Unidos, así como la diferencia de salarios, para los años entre 1973 y 2008. Es de notar que las disciplinas con mayor diferencia en el número de hombres y mujeres con doctorado empleados en la academia son las ingenierías, física y matemáticas.

"Uno de los problemas más persistentes es que una fracción desproporcionada de mujeres calificadas abandonan la carrera científica en las primeras etapas." Se reporta que una posible causa de esto es la falta de modelos a seguir. Un problema ligado a este es que muchas mujeres optan por no postularse a puestos de mayor definitividad. Otro hecho notable es que  al parecer las mujeres que tienen en sus planes de vida tener hijos interrumpen su carrera académica con mucho más frecuencia que hombres en las mismas circunstancias.

En cuanto al financiamiento para la investigación que reciben las mujeres en comparación con los hombres los datos varían considerablemente por región geográfica y disciplina. Pese a que los números muestran que las mujeres siguen recibiendo menor remuneración que sus colegas varones, sigue siendo difícil encontrar evidencias de que exista discriminación de hacia las mujeres en este aspecto. Uno de los pocos trabajos al respecto es el estudio de Jo Handelsman que hemos reseñado anteriormente. En Estados Unidos la brecha salarial más crítica ense encuentra en física y astronomía, donde las mujeres perciben salarios en promedio 40% más bajos que sus compañeros hombres.

El artículo expresa en lo que hemos insistido antes, que la problemática de género, aún restringiéndonos a la academia, es un problema complejo y que seguramente habrá que atacarlo desde diferentes frentes. Los datos sugieren que de alguna manera las mujeres tienden a una actitud derrotista hacia sus carreras con mayor frecuencia que los varones, con lo cual no queremos de ninguna manera dar a entender que sean culpables de los problemas que enfrentan. Una pregunta que regresa es ¿por qué estas brechas son más marcadas en la ciencias exactas que en las humanidades? Si consideramos que antes de comenzar los estudios universitarios todos recibimos en promedio la misma educación tanto en los colegios como en los hogares ¿qué está haciendo la diferencia dentro de las universidades y los centros de investigación?

Algo que se me ocurre, por ahora solamente como una opinión, es que es posible que las estudiantes de carreras como psicología o ciencias sociales estén encontrando herramientas que les permitan continuar sus carreras de manera más eficiente, y que este "algo" puede estar faltando en las carreras como ingeniería o ciencias exactas. Esperamos encontrar herramientas que nos permitan formular una hipótesis en este sentido y abordarla en entradas posteriores.


domingo, 31 de marzo de 2013

Reconociéndonos a Nosotras Mismas.

Una de las entradas que más participación ha tenido es la que aborda el tema de relaciones de pareja entre profesor@s y alumn@s, veremos cómo podemos utilizar el concepto de transversalización para echar luz sobre el tema. Antes de avanzar aclaramos una vez más que no estamos en contra del amor o la atracción entre dos personas, el problema es que un docente es siempre una figura de autoridad y esto puede dar pie a que haya situaciones de acoso o de maltrato debido a que la relación sentimental no comienza en igualdad de condiciones. Aunado a esto, en general, existe cierta presión ejercida por el medio que tiende a culpabilizar a las mujeres que pasan por situaciones de acoso o maltrato, y el ámbito académico no está del todo libre de este tipo de actitudes. Todos nosotros hemos escuchado tanto en la calle como en foros políticos, económicos y de impartición de justicia frases del estilo “ella se lo busca”, “seguro lo que pasa es que quiere algo más”, "ni es para tanto"  y otras más que señalan a las mujeres como las generadoras y responsables de estas situaciones y minimizan su gravedad. Hemos mencionado que ciertos procesos a mediano y largo plazo son necesarios para realmente cambiar nuestra ideología y transformar nuestros propios roles de género por unos más acordes a nuestras necesidades, ambiciones o intereses. Estos procesos requieren que reflexionemos sobre nuestras propias actitudes y acciones, y muy probablemente también un agente externo que nos guíe en esta tarea. Estos procesos entran en lo que se ha llamado transversalización de género. 



Para comenzar a calentar motores en búsqueda de la transversalización quizás podamos comenzar reflexionando sobre nuestro entorno inmediato. Cuáles son los comentarios que hemos escuchado sobre temas de género, de qué manera se abordan en nuestras escuelas, existe o no un espacio para este tipo de discusiones, etc. Por ejemplo ¿qué opinas de la siguiente imagen?






¿Qué lenguaje usamos para referirnos a nuestros colegas, estudiantes o a nosotros mismos? ¿Qué tanta apertura para ir eliminando nuestros propios prejuicios tenemos? ¿Qué tanto espacio permitimos para que los demás compartan sus opiniones, inquietudes o necesidades? 

Como vemos este es un tema complicado que requiere de un trabajo a todos los niveles, desde la observación crítica y rigurosa de normas y conductas a nivel institucional, hasta la reflexión y la crítica personal. Queremos hacer un énfasis en el último punto, en la necesidad del autoconocimiento. En una situación de acoso, de maltrato en general, hay dos actores, el primero es quien lo ejerce, pero el segundo puede tomar acciones para detenerlo o por el contrario consentirlo quizás de manera inconsciente. La capacidad para responder a una situación que nos daña depende de factores como la autoestima, el autoconcepto, etc. Mientras más se quiera uno a sí mismo tendrá más recursos para superar dichas situaciones, mientras menos se quiera uno a sí mismo será más difícil. Cada quien es responsable de su autoestima, de sus sentimientos y emociones, a veces en estos asuntos no nos es posible ayudar en mucho a los demás, aún así podemos cuidar que el ambiente sea adecuado para que las personas que están en él desarrollen de manera funcional este tipo de cualidades personales. Esto último sólo es posible si previamente hemos reconocido en nosotros mismos la necesidad de cambio, a la vez de estar consientes de que más saludable que imponer nuestras opiniones es fomentar el que cada quien construya sus propios instrumentos para enfrentar el mundo. 

¿De qué manera coordinar las distintas tareas que la empresa demanda? Podríamos apoyarnos en las palabra de Marcela Lagarde (tomado del libro “Mujeres Invisibles” de Carme Valls Llobet) “debe actuarse en varias direcciones simultáneamente: 

“En primer lugar, estamos comprometidas para contribuir a reparar a cada mujer con acciones inmediatas y eficaces y para no posponer la satisfacción de las necesidades personales ni hacerlas depender de otras circunstancias. 

“En segundo término, nos esforzamos por desarrollar en cada una de nosotras la conciencia crítica feminista sobre la vida personal y su relación dialéctica con la dimensión externa de la vida social. Es imprescindible darnos cuenta de que la dominación de género no es solo externa, sino que anida en nosotras mismas, coexiste con nuestros anhelos de bienestar y los hostiga. 

“En tercer lugar, nos importa contribuir a la fortaleza personal de cada mujer para que la participación social o política no sea en desmedro de cada una, y podamos intervenir en el mundo para avanzar individual y colectivamente. Es primordial que cada mujer tenga una existencia que la sustente para enfrentar la vida y experimentar el bienvivir.” 

Aterrizando un poco cada sugerencia respectivamente: 

Continuar los trabajos dirigidos, las partidas presupuestales especiales para mujeres, el análisis de una posible legislación en cuanto a las relaciones profesor-alumno, etc. 

Reflexionar nosotros mismos nuestra postura ante cada uno de los aspectos que conforman la problemática de género dentro de nuestra comunidad, dentro de nuestra propia vida y nuestra interacción con los demás. 

Emprender un proceso enfocado a resolver nuestros problemas estructurales, es decir, un proceso de transversalización, para promover un cambio profundo con el objetivo de reducir las diferencias de poder, eliminar el acoso y cualquier otro factor adverso al desarrollo de las mujeres. En este proceso un paso esencial es promover el conocimiento de nosotras mismas, liberarnos de presiones externas que sean perjudiciales para nuestra salud física y emocional, y así fortalecer las herramientas que nos permitan defendernos de mejor manera ante posibles agresiones. 

Con dedicatoria para los lectores que han puesto interés en esta discusión :) Dejamos recomendaciones de lecturas serias y accesibles que nos parecen de mucha ayuda para entender estos temas, además de ser herramientas muy buenas para reconocernos a nosotr@s mism@s: 


“Mujeres invisibles” de Carme Valls Llobet. Barcelona 2006. 

“Aprendiendo a quererse a sí mismo” de Walter Riso. 1990. 

“Cuestión de dignidad” de Walter Riso. 2002.

domingo, 2 de diciembre de 2012

De caricatura...

Ahora nos pusimos gráficos, quiero compartir uno de los dibujos de la serie "Lola" de Alejandra Lunik, y la serie completa "No es lo mismo degenero la equidad, a la equidad de género" de Trino monero, ambos excelentes caricaturistas.  Los dos trabajos tratan de mostrar el contexto social y cultural que hay detrás de la desigualdad de género. 

Alejandra lunik: Lola Nº 52. Florcita, qué tontita!

¿Tú qué opinas, como Lola crees que hay que exigir en voz alta respeto y equidad, o como Flor crees que el machismo existe sólo en nuestra imaginación? Nosotros estamos del lado de Lola, creemos que el machismo existe y reconocemos sus consecuencias en nuestro día a día. Más aún, queremos entender las causas de la desigualdad y combatirlas, empezando en aquellos lugares donde nos desenvolvemos: la familia y el trabajo. Los invitamos a echarle un ojo la serie completa de Lola, no todas las caricaturas son subversivas, pero todas  tienen un rico humor femenino: http://alejandralunik.blogspot.fr/


 Ahora el trabajo de Trino.  Los dibujos forman parte de los trabajos del Programa Alas y Raíces de CONACULTA, dejamos un extracto de la cédula introductoria de la serie:


"Esta exposición es para ti. Salió de la casa o de un mercado, de un parque o de un me acuerdo. Alguien lo dijo hace muchos años y alguien lo dice todavía. Está de risa para no llorar. Nos pasó cuando éramos niñas y niños pero ya no queremos que se repita, con ninguna niña ni con ningún niño. Con ninguna persona.  ¿Cuántas veces escuchaste estas frases? ¿Cuántas veces has dicho esas u otras parecidas? Son muy viejas. Y sin embargo aquí siguen. Quizá se escuchan hasta en nuestras familias. Son nuestras enemigas porque impiden que hoy sea realidad la igualdad entre niñas y niños, mujeres y hombres. Cada vez que se  pronuncian se aleja un día más esa posibilidad. Con ellas llega además un mañana difícil para ellas y ellos. ¿Qué hay en esas frases?"











© "No es lo mismo equidad de género que degenero la equidad" Ilustraciones de TRINO para Alas y Raices, CONACULTA

 ¿Te recuerdan algo las caricaturas de esta serie, te identificas en alguna? A mí la que más me gustó y que me removió algunos recuerdos fue la de "...sírvele a tu hermano más tecito ¡Atiéndelo!"; y si nos dieran un peso por cada que alguien grita "vieja el último"... Creemos que efectivamente este tipo de acciones y comentarios son el reflejo de lo inequitativo de la sociedad y además contribuyen a que las cosas sigan como están.

Cambiar la sociedad en su conjunto es una labor necesaria, pero bastante ambiciosa. Los comentarios sexistas y el acoso son realidades con las que convivimos cotidianamente. Sin embargo podemos empezar cambiando nuestro entorno inmediato. Si logramos que nuestras familias, escuelas, centros de trabajo queden libres de este tipo de actitudes habremos hecho una labor valiosísima para nosotros y para generaciones futuras.  Si logramos un ambiente seguro en las escuelas y centros de investigación para nuestras alumnas, profesoras, investigadoras, estaremos entregando una fortaleza donde será mucho más fácil concentrarse para realizar las labores que requiere la generación de conocimiento, y donde será mucho más difícil caer en la angustia que generas las agresiones sexistas. Estaremos entregando un respiro, un lugar a salvo. Si lo pensamos bien no debemos exigir nada menos que esto.



jueves, 27 de septiembre de 2012

Scientists, Your Gender Bias Is Showing

Los problemas de género en la sociedad en general y en particular en la comunidad científica son causados por múltiples factores: los roles preestablecidos, la incompatibilidad de los tiempos académicos con los tiempos adecuados para la maternidad, la doble jornada laboral, etc.  Probablemente haya otros tantos que todavía no descubrimos, además tampoco logramos identificar exactamente de qué manera dificultan cada uno de estos factores el avance de las mujeres dentro de la academia respecto a sus colegas varones.

Uno de los factores es la existencia de discriminación directa hacia las mujeres dentro de la comunidad científica en cuestión de contrataciones. Esto queda demostrado en un estudio realizado por  investigadores de la Universidad de Yale, Corinne Moss-Racusin y colaboradores, en donde se entregaron expedientes para solicitar un puesto de laboratorio.  El experimento fue el siguiente: se entregaron expedientes con contenido idéntico en cuanto a habilidades y competencias, pero a veces el expediente era dado con un nombre femenino y otras con un nombre masculino. En los resultados obtenidos se observa que los solicitantes con expedientes femeninos fueron calificados como menos aptos para su contratación, además de que el sueldo ofertado fue significativamente más bajo para las mujeres que para los hombres. Cabe decir que no hubo diferencias en la manera de evaluar de los hombres respecto a la manera de evaluar de las mujeres que se encontraban dentro de las comisiones evaluadoras.

Las conclusiones del estudio si bien no nos extrañan del todo no dejan de sorprendernos. Habrá que hacer este tipo de experimentos en nuestros centros de trabajo para determinar en qué grado ocurre este tipo de discriminación en nuestros propios institutos, pero todo apunta a que la academia no se escapa de las prácticas sexistas que se llevan a cabo cotidianamente en todos los niveles de la sociedad en la que vivimos. Tal vez sea ingenuo pensar que desde nuestros laboratorios podemos conformar un programa para acabar con el machismo en el mundo, pero una vez identificadas prácticas sexistas dentro de la comunidad científica es imperante que diseñemos con prontitud un programa para erradicarlas al menos dentro de la academia, esto sí que no es mucho pedir, y más que un pedir, debe ser una exigencia.

Les dejo la liga del blog con la primer nota que leí acerca del estudio, la cual escribe Ilana Yurkiewicz, estudiante de medicina en Harvard: Scientists, Your Gender Bias Is Showing.
 También la liga al artículo mencionado donde se pueden encontrar los detalles técnicos del estudio: Science faculty’s subtle gender biases favor male students.


miércoles, 9 de mayo de 2012

A propósito del mundo en el que queremos vivir.

¿Y tú qué has pensado?¿Cuál es tu experiencia como mujer en la ciencia? ¿Qué nuevos espacios hay que construir? ¿Qué nueva arquitectura debe de regir estos espacios?  Dejo un fragmento de un escrito que nos compartieron de la arquitecta Pascuala Campos,  y la liga al texto completo. Gracias por sus aportaciones.

 "OTRAS ARQUITECTURAS-OTROS CUERPOS." De PASCUALA CAMPOS.

"Las mujeres necesitamos des-aprender lo transmitido, como discurso patriarcal, como método para el crear y el hacer, para profundizar en el conocimiento de sí y para construir el mundo como proyecto común y como lugar para habitar."

Texto completo

lunes, 16 de abril de 2012

Juchitán de Zaragoza, experiencias de vida de mujeres en esta comunidad.

La comunidad de Juchitán de Zaragoza, municipio de Oaxaca, México, es erróneamente señalada como un ejemplo de matriarcado. El siguiente es un video acerca de la vida en esta comunidad zapoteca del estado de Oaxaca, si bien no trata exclusivamente de cuestiones de género sí da una visión bastante buena de una comunidad donde es tradición que las mujeres salgan de sus casas a realizar actividades remuneradas, la mayoría como comerciantes. Esto ha dado cierta libertad económica a las mujeres juchitecas, y por supuesto hace que ciertos aspectos de la comunidad sean distintos de las sociedades donde tradicionalmente las mujeres han realizado sólo labores domésticas sin recibir remuneración por ello. Es interesantes cómo la prensa foránea ha malentendido esta libertad catalogando a la sociedad juchiteca como un matriarcado.