jueves, 27 de septiembre de 2012

Scientists, Your Gender Bias Is Showing

Los problemas de género en la sociedad en general y en particular en la comunidad científica son causados por múltiples factores: los roles preestablecidos, la incompatibilidad de los tiempos académicos con los tiempos adecuados para la maternidad, la doble jornada laboral, etc.  Probablemente haya otros tantos que todavía no descubrimos, además tampoco logramos identificar exactamente de qué manera dificultan cada uno de estos factores el avance de las mujeres dentro de la academia respecto a sus colegas varones.

Uno de los factores es la existencia de discriminación directa hacia las mujeres dentro de la comunidad científica en cuestión de contrataciones. Esto queda demostrado en un estudio realizado por  investigadores de la Universidad de Yale, Corinne Moss-Racusin y colaboradores, en donde se entregaron expedientes para solicitar un puesto de laboratorio.  El experimento fue el siguiente: se entregaron expedientes con contenido idéntico en cuanto a habilidades y competencias, pero a veces el expediente era dado con un nombre femenino y otras con un nombre masculino. En los resultados obtenidos se observa que los solicitantes con expedientes femeninos fueron calificados como menos aptos para su contratación, además de que el sueldo ofertado fue significativamente más bajo para las mujeres que para los hombres. Cabe decir que no hubo diferencias en la manera de evaluar de los hombres respecto a la manera de evaluar de las mujeres que se encontraban dentro de las comisiones evaluadoras.

Las conclusiones del estudio si bien no nos extrañan del todo no dejan de sorprendernos. Habrá que hacer este tipo de experimentos en nuestros centros de trabajo para determinar en qué grado ocurre este tipo de discriminación en nuestros propios institutos, pero todo apunta a que la academia no se escapa de las prácticas sexistas que se llevan a cabo cotidianamente en todos los niveles de la sociedad en la que vivimos. Tal vez sea ingenuo pensar que desde nuestros laboratorios podemos conformar un programa para acabar con el machismo en el mundo, pero una vez identificadas prácticas sexistas dentro de la comunidad científica es imperante que diseñemos con prontitud un programa para erradicarlas al menos dentro de la academia, esto sí que no es mucho pedir, y más que un pedir, debe ser una exigencia.

Les dejo la liga del blog con la primer nota que leí acerca del estudio, la cual escribe Ilana Yurkiewicz, estudiante de medicina en Harvard: Scientists, Your Gender Bias Is Showing.
 También la liga al artículo mencionado donde se pueden encontrar los detalles técnicos del estudio: Science faculty’s subtle gender biases favor male students.


lunes, 27 de agosto de 2012

Revista Ciencia AMC. MUJERES en la Ciencia.

Con gran gusto compartimos el último número de la revista Ciencia, editada por la Academia Mexicana de Ciencias, el cual dedica a las cuestiones de género dentro de la ciencia en México. Estadísticas, ensayos, propuestas y testimonios alrededor de la experiencia de ser científica están vertidos en sus páginas. Ahora presentamos un resumen y comentarios sobre el primer artículo, el cual es uno de los que más ha llamado nuestra atención por la claridad de sus planteamientos. Próximamente compartiremos nuestro análisis de los demás escritos. Aplaudimos este esfuerzo por lograr la equidad de género en la ciencia e invitamos a todas a participar en él comentando y compartiendo.




Angélica Evangelista García,Rolando Tinoco Ojanguren y Esperanza Tuñón Pablos.

Coincidimos plenamente con una de las primeras afirmaciones del artículo y que hemos recalcado en entradas pasadas: “La cultura marca a todos los seres humanos con el género, y el género marca la percepción de todo lo que demás que nos rodea.”

El artículo utiliza estadísticas de ANUIES y CONACyT para mostrar que si bien el incremento de la matrícula femenina en las instituciones de educación superior, y sobre todo en posgrado, se ha incrementado notoriamente, la participación de las mujeres decrece drásticamente al considerar los niveles académicos más altos (por ejemplo niveles II y III del SIN). “En realidad, puede afirmarse que las mujeres constituyen en todos los casos una pequeña minoría de las personas que ocupan los puestos científicos de mayor responsabilidad.” Lo anterior viene a confirmar lo que vivimos en nuestros centros de trabajo.

Se sugiere que el problema de la poca participación femenina en puestos de mayor responsabilidad es “el conflicto de papeles que experimenta al tener que atender, simultáneamente, las demandas familiares y las profesionales.” Este es justo el eje de nuestra entrada pasada, donde hacemos notar que las mujeres siguen realizando la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado.

Como medidas necesarias para hacer de la ciencia un espacio más incluyente se mencionan:
·         Primero: un análisis institucional  profundo sobre las inequidades de género que de luz sobre las causas de dicho fenómeno dentro de los centros académicos.
·         Segundo: implementar o aumentar las cuotas de mujeres aspirantes a plazas científicas y tecnológicas.
·         Tercero: impulsar políticas para lograr la participación de mujeres en puestos de evaluación y decisión, apoyar las redes de mujeres en ciencia y reservar fondos para incentivos para mujeres científicas.

Si bien creemos que estas medidas son necesarias como hemos dicho anteriormente, y siguiendo sugerencias del propio artículo, creemos que debe haber un cambio de enfoque respecto a las actividades domésticas, específicamente una revalorización de las mismas, como un primer paso para lograr equidad en la distribución del trabajo doméstico entre hombres y mujeres. Sin esto sólo estaremos atacando las consecuencias de una de las principales causas de que las mujeres no puedan desarrollar plenamente sus aptitudes científicas, y en general desenvolverse de manera plena como individuos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

"El Segundo Sexo" de Simone de Beauvoir. PRIMERA PARTE. DESTINO.



CAPÍTULO I. BIOLOGÍA.

"¿Qué representa la hembra en el reino animal? ¿Qué singular especie de hembra se realiza en la mujer?" En todas las especies machos y hembras desarrollan conductas distintas respecto a la supervivencia de la especie, estas diferencias pueden ser muy marcadas, como en el caso de los leones, o casi imperceptibles, como en algunos peces. En el aspecto estrictamente biológico ¿cuáles son las diferencias entre machos y hembras en la especie humana?
Para la mujer es evidente que la posibilidad de dar a luz, lo cual si bien puede ser psicológicamente una experiencia sumamente enriquecedora, en el aspecto físico conlleva numerosas desventajas. Nuestro cuerpo está preparado desde el nacimiento para que dentro de él se geste el primer desarrollo de los nuevos individuos, las hormonas hacen que nuestro cuerpo se desarrolle de cierta manera, en general las mujeres son más pequeñas, tienen menos peso y menos fuerza física en comparación de los hombres, etc. Además de estas diferencias estáticas las mujeres experimentamos una serie de cambio cíclicos propios de los procesos de reproducción, es en la pubertad cuando una avalancha de hormonas nos inicia en esta serie de transformaciones. Pocas mujeres podrían decir que la menstruación no es un proceso molesto. El ciclo de ovulación que se lleva a cabo cada mes de nuestra etapa reproductiva genera transtornos en nuestro metabolismo, que se reflejan en desequilibrios físicos y emocionales, y que además pueden llegar a causar dolores desde leves a intensos dependiendo de cada persona, sin que nosotras podamos hacer mucho al respecto. El embarazo es una experiencia mucho más intensa de cambios y suele implicar un sacrificio físico por parte de la madre, como la pérdida de calcio, fatiga, cambios intensos de humor, etc. El parto suele ser una experiencia sumamente dolorosa, y en ciertos casos implica un peligro serio para la madre, como en la situación de madres adolescentes. La menopausia es otro proceso que acarrea otra serie de desequilibrios notorios en nuestras vidas.
El análisis que se hace en esta parte del libro, además de resaltar estas desventajas, hace notar que si bien los hombres pueden en algún momento acoplar a su actividad cotidiana los procesos biológicos que les corresponden en cuanto a la reproducción, las mujeres difícilmente podremos aceptar los procesos que suceden en nuestro interior, los cuales nos parecen ajenos a nuestra voluntad, y entonces nuestro propio cuerpo se nos presenta como alienado por un destino biológico que no hemos escogido a priori.
Acerca de las diferencias antes enlistadas, y otras más que se mencionan en el texto, Simone concluye esta sección: "Estos datos biológicos son de suma importancia... constituyen una de las claves que permiten comprender a la mujer." Y he aquí la hipótesis que dará pie a seguir con nuestro estudio, "Pero lo que rechazamos es la idea de que constituyan para ella (la mujer) un destino petrificado. No bastan par definir una jerarquía de los sexos... no la condenan  a conservar eternamente ese papel subordinado."

lunes, 9 de julio de 2012

Discriminación Laboral. Actividad Doméstica: Una Labor No Remunerada.

El siguiente es un artículo publicado en la revista Pluma que edita el Partido Obrero Socialista, el cual al igual que el Freedom Socialist Party de Estados Unidos defiende un programa político socialista feminista y la premisa de que "el sistema capitalista depende del trabajo doméstico para poder seguir subsistiendo"[1].

Ofelia Imelda Rivera Cortés y Eréndira Munguía Villanueva.


La revolución industrial y el surgimiento del capitalismo moderno engendró uno de los mayores avances para las mujeres: el acceso en el área de la producción social y remunerada. La debilidad física característica de la biología femenina pudo compensarse con el uso de la tecnología, el manejo de mucha de la maquinaria moderna no requiere de un despliegue de fuerza superior a la capacidad de la mujer. Sin embargo los logros tecnológicos no repercuten en el desenvolvimiento de la mujer en la sociedad, si no que son absorbidos para beneficio del sistema patriarcal de propiedad privada. La familia se consolida como un elemento de opresión hacia la mujer, donde el hombre es quien tiene todo el poder de decisión, se relegan a la mujer las tareas domésticas y más aún, ésta se ve comprometida a ampliar su gasto de fuerza laboral para cumplir con la doble función: trabajar en la fábrica, oficina, mina, escuela, etc. y a la vez dar sus servicios de trabajo doméstico en el hogar sin remuneración alguna. Explicar con claridad la exclusión del trabajo doméstico en la cuenta de actividades productivas y la desigualdad laboral entre hombres y mujeres no es tarea fácil, y es hoy en día una discusión abierta.

Valoración de las tareas domésticas.

Es innegable la tremenda importancia de las labores domésticas de dentro del engranaje de las sociedades, las tareas de limpieza y cuidados que se realizan en el hogar son imprescindibles para el desarrollo saludable de toda persona. Para calcular el valor de las labores domésticas y su equivalente monetario podemos etiquetar cada actividad por su precio en el mercado y así darnos una idea de la suma a la que asciende. Por poner un ejemplo el lavado de ropa en lavanderías de mostrador cuesta aproximadamente de 10 pesos por 1 kg, considerando una carga de 6 kg se tendría que cada vez que lavamos ropa estamos realizando una actividad con valor de 60 pesos. Solemos decir que vamos cocinar o lavar ropa en la casa “para no gastar”, si bien este es un razonamiento común, si pensamos más detenidamente, simplemente estamos realizando una actividad en lugar de pagar por ella, en lugar de “gastar” dinero estamos “gastándonos” nosotros mismos. De igual forma con la elaboración de algún alimento, la limpieza de calzado, etc.

Es decir, el producto del trabajo doméstico puede explicarse también a partir de las definiciones de Marx de valor de uso y valor de cambio. El que usualmente el trabajo doméstico que realizamos sea en beneficio de nuestra propia familia (valor de uso) no implica automáticamente que deba de tener un carácter no remunerado, ya que como cualquier otro trabajo implica un gasto de energía por parte de quien lo realiza y esto hace que adquiera un valor (valor de cambio), potencialmente equiparable al valor de cualquier otra actividad humana que requiera el mismo despliegue de energía.

Recientemente en México, y por recomendaciones internacionales, se ha empezado a contabilizar (aunque no desde un enfoque marxista) el valor del Trabajo No Remunerado en el Hogar (TNRH)[2]. Para este cálculo se toman en cuenta todas las actividades domésticas y cuidados del hogar que se traducen en servicios no remunerados prestados a los propios miembros del hogar, y que podrían ser realizados por personas ajenas: labores de limpieza, el pago de servicios, ciertas compras, la atención de los hijos, etc. y se aproxima su valor siguiendo los principios que usamos para el lavado de ropa (claro que en una versión más compleja). Según los datos recopilados, en el año 2010:

-El total de la población que participa en la producción de bienes y servicios (de manera remunerada o no) es de 79 millones de personas, de las cuales 53.5% son mujeres y 46.5% son hombres.

-La tasa de participación en el trabajo no remunerado es de 61.8 para mujeres y 26.3 para hombres.

-La tasa de participación en el trabajo remunerado es de 36.1 para mujeres y 67.7 para hombres.

-El valor económico de las horas de TNRH resultó equivalente al 21.9% en relación con el PIB de la economía total.

Esto confirma que en la actualidad las mujeres son las que realizan la mayoría del TNRH, aún cuando en principio mujer y varón tenemos los mismos derechos y las mismas capacidades para llevar a cabo las labores en el seno del hogar. Al hacer el desglose de la participación en el trabajo remunerado y no, se hace evidente la desvalorización que tiene el trabajo realizado por las mujeres. Entre los trabajadores que trabajan sin recibir remuneración la mayoría son mujeres, en una proporción de 3 a 1.

Aún cuando las tareas domésticas tienen una función primordial en el desarrollo de las personas y de la sociedad en general, y aunque al ser contabilizado dentro del PIB el TNRH resulta ser una parte considerable de éste, para la Estadística Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)[3] las actividades domésticas no forman parte de las actividades económicas. Esto implica que las personas que se dedican exclusivamente a tareas dentro del TNRH no son tomadas en cuenta dentro de la población económicamente activa y para la sociedad pasan tristemente a formar parte de los “NINI's”.

Trabajo remunerado y discriminación laboral.

Aunado al problema de la desvalorización del TNRH existe una discriminación hacia la mujer en el ámbito del trabajo remunerado. El primer dato a resaltar es la desigualdad en cuanto a los salarios, de la población que cobra cuando mucho un salario mínimo, el 52% son mujeres, mientras que de la población que gana más de cinco salarios mínimos sólo el 28% son mujeres.
El ENOE 2010 divide en 10 grupos ocupacionales las actividades del trabajo remunerado. En la mayoría de los grupos ocupacionales dentro del trabajo remunerado las mujeres ganan menos que los hombres, la situación extrema es el de las ocupaciones industriales, en donde las mujeres perciben tres cuartas partes (76.6%) del ingreso que perciben los hombres.

La actividad económica donde más integradas están las mujeres es la del comercio, pero es precisamente ésta en donde se encuentran el mayor índice de discriminación salarial. Para alcanzar la equidad salarial entre uno y otro sexo se requiere en el sector comercial aumentar el salario que perciben las mujeres en un 52.2%, para las ocupaciones industriales el aumento debería ser de 29% y para los puestos de funcionarios y directivos del 24.9%. A nivel del total de trabajadores asalariados, para lograr la equidad, el aumento al salario de las mujeres debería ser del 8.6%, siendo los grupos más equitativos en cuanto al salario los que cuentan con menos incursión femenina.

¿Qué hacer ante la desigualdad?

Para resolver estas desigualdades de género necesitamos hacer un análisis profundo y preguntarnos qué las está generando. Como hemos dicho el TNRH no fue desde siempre responsabilidad única de las mujeres. En los hogares preindustriales el trabajo doméstico era mucho más variado y complejo, y los hombres participaban en éste de diferentes maneras como en la caza y la conservación de los alimentos, en la fabricación de textiles, etc. Además de que las labores de limpieza no eran tan extensas como lo son ahora debido a la moderna concepción de higiene[4]. Es decir, no es cierto que la asignación a las mujeres como responsables del hogar sea una cuestión de fundamento biológico que haya existido desde siempre, como tampoco es cierto que la modernidad ha venido a disminuir la jornada de trabajo en el hogar. Lo que sí es un hecho para las mujeres es que desde que nacemos los estereotipos sociales nos abordan y encapsulan a una función, y paradójicamente es la misma sociedad la que no nos reconoce plenamente las funciones que nos asigna. Sacudir estos prejuicios no es tarea fácil ni siquiera para nosotras mismas, pero es un paso forzoso que debemos dar para llevar una vida plena y feliz. Debemos reconocernos a nostras mismas como seres humanos igual de aptos y capaces que los varones, al tiempo de exigir la igualdad en derechos. Una de las reivindicaciones que debemos enarbolar es el reconocimiento de la labor doméstica como un trabajo más en la lista de actividades productivas, y en donde bien pueden participar y contribuir tanto el varón como la mujer en igualdad de fuerza de trabajo. Exigimos ya reconocimiento y la no discriminación laboral para nuestro género.



[4]  El Trabajo de Cuidados. Historia, Teoría y Políticas. Cristina Carrasco et al. 2011

martes, 22 de mayo de 2012

Lise Meitner, la científica que descubrió la fisión nuclear.

Esta historia no me la sabía:
"La mujer menuda que consiguió escapar de los nazis. La física responsable de la fisión nuclear. La madre judía de la bomba atómica y, al mismo tiempo, la única científica que no quiso colaborar en el proyecto Manhattan."

Les dejo la liga al texto completo sobre la vida de esta magnífica mujer en ciencia:
Lise Meitne
Lise Meitne en Wikipedia

miércoles, 9 de mayo de 2012

A propósito del mundo en el que queremos vivir.

¿Y tú qué has pensado?¿Cuál es tu experiencia como mujer en la ciencia? ¿Qué nuevos espacios hay que construir? ¿Qué nueva arquitectura debe de regir estos espacios?  Dejo un fragmento de un escrito que nos compartieron de la arquitecta Pascuala Campos,  y la liga al texto completo. Gracias por sus aportaciones.

 "OTRAS ARQUITECTURAS-OTROS CUERPOS." De PASCUALA CAMPOS.

"Las mujeres necesitamos des-aprender lo transmitido, como discurso patriarcal, como método para el crear y el hacer, para profundizar en el conocimiento de sí y para construir el mundo como proyecto común y como lugar para habitar."

Texto completo

martes, 8 de mayo de 2012

¿Por qué hay una candidata a la presidencia en estas elecciones?

La pregunta que titula esta entrada es relevante mientras pensemos que los procesos de elección de gobernantes son en cierta medida reflejo de las sociedades. Si bien los políticos que actualmente contienden para los puestos de gobierno son un sector de la población más bien alejado del ciudadano de a pie, las personas que los partidos políticos eligen como sus candidatos y el desarrollo de las campañas tienen por fuerza que responder a los ánimos del grueso de la población. ¿Por qué si desde hace sesenta años la mujer tiene iguales derechos constitucionales respecto al proceso electoral es ahora que vemos la primer candidata a la presidencia de la República? La primer mujer en México en asumir un cargo de representación popular fue Elvia Carrillo Puerto en 1923. Elvia fue una lideresa feminista, socialista y revolucionaria desde las primeras insurrecciones contra el gobierno porfirista, y a lo largo de su vida sostuvo la lucha por el sufragio femenino hasta su obtención en 1953 (cabe resaltar que en México el sufragio femenino se obtuvo tardíamente respecto a otros países de latinoamérica).  ¿Por qué es ahora, después de noventa años de la candidatura de Elvia, que vemos la primer candidatura femenina a la presidencia? Y si queremos hacer un análisis más detallado ¿Por qué es el partido de más a la derecha el que presenta esta candidatura?

Prácticamente todos hemos, en mayor o menor medida, imaginado una sociedad más justa que en la que vivimos actualmente, todos hemos soñado con los cambios que consideramos necesarios para que cualquier persona tenga acceso a una vida digna y feliz. Incluso la mayoría de nosotros hemos enlistado y tal vez dado prioridad a estos cambios: la eliminación de la pobreza y la indigencia, el acceso universal a la educación, etc.  Tal vez hemos incluso imaginado la sucesión temporal en la que deben de darse estos cambios para lograr nuestro ideal de sociedad. Sin duda la equidad de género deben tomar lugar en esta lista, pero ¿qué lugar le hemos asignado en la lista de prioridades? ¿en qué momento creemos que debe lograrse? Desde hace algunos años, el esquema de prioridades que había escuchado en diversos foros que abordaban de distintas maneras cuestiones de género (desde encuentros políticos hasta puramente académicos), era que se debía luchar por la justicia, el acceso a la educación, repartición de la riqueza, etc. para lograr una mejor sociedad, y en dicha sociedad sería posible entonces la igualdad de género. Bueno, pues hasta hace muy poco, apenas el año pasado, escuché algo diferente y que francamente no se me había ocurrido. Tal vez para lograr la sociedad que deseamos sea necesario en un primer lugar la equidad de género. Si esto es cierto entonces la equidad de género es una tarea urgente no solo para las mujeres si no para todos aquellos que aspiren a vivir en una sociedad más justa.

Por supuesto esta idea no es nueva y diversas organizaciones políticas la han ido adoptando. Por ejemplo el "Freedom Socialist Party", un partido estadounidense que desde su fundación en 1966 se define como socialista feminista y que recientemente ha lanzado candidatos independientes para la presidencia y vicepresidencia de Estados Unidos, tiene esta premisa como eje de su programa político. Independientemente de que los partidos de los actuales candidatos en México pretendan honestamente el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos, me parece que la candidatura de Josefina Vazquez Mota tiene que ver con la idea que estamos planteando. Observemos que uno de los principales ejes de campaña de Josefina es "porque soy mujer, tomaré decisiones de manera justa" y que uno de los mensajes que su partido, el PAN, quiere comunicar es "como en el PAN hemos logrado una mayor equidad de género, entonces somos la mejor opción". Ya sea que realmente el PAN impulse la igualdad de género o sea pura simulación, lo cierto es que se han dado cuenta del inmenso peso que la equidad de género tiene en los acontecimientos sociales, y ya sea para promover estos procesos o controlarlos, es justo en estos tiempos de cambios económicos y crisis mundiales que se ven forzados a apostar por la presencia femenina.

Para aterrizar un poco estas ideas hagámos una analogía a nuestra propia experiencia. A poco no, antes de concentrarnos en nuestras tareas durante el estudio de una licenciatura y triunfar como estudiantes debemos sacudirnos la idea de que vamos a la universidad a conseguir marido. A poco no, antes de animarnos a estudiar un posgrado debemos de quitarnos la idea de que estaríamos mejor en casa cuidando nuestros hijos. A poco no, antes de lograr el éxito profesional debemos de convencernos de que somos capaces de competir con nuestros colegas varones. Así tal vez, antes de lograr una sociedad más justa para todos, la sociedad actual en que vivimos debe de sacudirse los prejuicios de género que la aquejan. Para finalizar dejo una cita de   Charles Fourier (1772-1837): “Los avances sociales y los cambios de períodos son originados en virtud del progreso de las mujeres hacia la libertad, y las decadencias del orden social son originadas en virtud de la disminución de la libertad de las mujeres. … La extensión de los privilegios a las mujeres es el principio general de todo progreso social.”

Ligas:

martes, 1 de mayo de 2012

"El Segundo Sexo" de Simone de Beauvoir. INTRODUCCIÓN.



Comenzamos reseñando la introducción de "El Segundo Sexo", por supuesto todos los comentarios acerca del texto, del resumen que aquí se plantea o las opinones que puedan surgir a partir de estos son bienvenidas.
Primero. Se plantea la pregunta ¿Qué es una mujer? Si rechazamos la resupesta simplista de que una mujer es la hembra de la especie humana (abrazando la idea central del documental de que "no se nace mujer"), entonces es fundamental empezar por dar una respuesta satisfactoria. Para empezar es claro que "basta andar con los ojos abiertos para darse cuenta de que la humanidad se compone de dos tipos de individuos cuyos vestidos, rostro, cuerpo, sonrisa, porte, intereses, ocupaciones son manifiestamente diferentes". La respuesta que da Simone dista de ser complaciente: La división biológica de sexos en machos y hembras es anterior a toda civilización, pero mujer es aquel ser que históricamente las sociedades han declarado como innesencial "en el corazón de una totalidad cuyos dos términos son necesarios el uno para el otro".

Segundo. ¿De dónde viene esta contradicción? "¿De dónde proviene que este mundo siempre haya pertenecido a los hombres y que solamente hoy
empiecen a cambiar las cosas? Y este cambio ¿es un bien?" Para responder estas preguntas en la complicada situación en que hombres y mujeres son jueces y parte, Simone sugiere que: 1) Dado que cada sector actúa bajo sus propios intereses, debemos ser nosotras quienes demos respuestas. 2) El estudio de estas preguntas no debe llevar a una discusión acerca de superioridad, inferioridad o igualdad de los sexos, debe retomarse desde nuestra propia experiencia "¿en qué habrá afectado a nuestra existencia el hecho de ser mujeres? ¿Qué portunidades, exactamente, nos han sido dadas y cuáles nos han sido negadas? ¿Qué suerte pueden esperar nuestras hermanas más jóvenes y en qué sentido hay que orientarlas?".

Tercero. A fin de cuentas ¿a qué queremos llegar con este estudio? A caracterizar cuáles son las circunstancias que limitan la libertad de las mujeres. Queremos descubrir qué significa desenvolvernos dentro de un mundo diseñado por hombres. Cuáles son las trabas que enfrentan las mujeres para desarrollar sus proyectos y cuáles podrían ser las soluciones.


lunes, 16 de abril de 2012

Juchitán de Zaragoza, experiencias de vida de mujeres en esta comunidad.

La comunidad de Juchitán de Zaragoza, municipio de Oaxaca, México, es erróneamente señalada como un ejemplo de matriarcado. El siguiente es un video acerca de la vida en esta comunidad zapoteca del estado de Oaxaca, si bien no trata exclusivamente de cuestiones de género sí da una visión bastante buena de una comunidad donde es tradición que las mujeres salgan de sus casas a realizar actividades remuneradas, la mayoría como comerciantes. Esto ha dado cierta libertad económica a las mujeres juchitecas, y por supuesto hace que ciertos aspectos de la comunidad sean distintos de las sociedades donde tradicionalmente las mujeres han realizado sólo labores domésticas sin recibir remuneración por ello. Es interesantes cómo la prensa foránea ha malentendido esta libertad catalogando a la sociedad juchiteca como un matriarcado.